domingo, 4 de agosto de 2013

Una temporada en el Infierno



18:30 horas. Resaca suave por culpa de una noche de verano en  la ciudad. Aún cerca de 40 grados de "sensación térmica" en el ambiente, releyendo a Bunny Munro y escuchando una recopilación del Howlin' Wolf ('los Blues del Infierno'). Ni un pequeño rastro o sonido de vida en la calle, excepto por algún gorrión despistado y el lejano aullido de una sirena (posiblemente los bomberos)... ¿Quién quiere andar a estas horas por calles que son como un jodido caldero? Incluso los turistas parece que al fin van aprendiendo a evitar ciertas horas... Se les solía ver muy a menudo perdidos por estas callejuelas, pleno Agosto en el tiempo de siesta, caminando con botella de agua en mano como quien se aferra a un salvavidas.
Calma también en la casa. Se echa de menos a veces, la calma. Otras de más.
Y este momento de soledad, que para algunos podría asemejarse a cierta idea de una temporada en el Infierno, para mí es un pequeño y fugaz instante de Paraíso (si no fuera por el jodido "no pussy blues", todo sea dicho).

18.30. A smooth hangover from a regular summer night in the city. Still terribly hot here, re-reading Bunny Munro and listening to a Howlin' Wolf compilation ('Blues From Hell'). Not a trace of noise nor life on the streets, except for some clueless sparrow and the very distant wailing of a siren sound (probably the firemen)... Who wants to walk in streets that are a like a fucking cauldron? Even tourists seem to be learning to avoid certain risks... They used to wander in the August naptime, lost by these little streets with a bottle of water in hand as a shipwrecked who clings to a lifesaver.
Quiet at home too. Good for a change. I miss it so much, the calm.
And all these things, although for some fools might resemble some idea of a season in Hell, for me is a fleeting stop in Paradise (in spite of the damn "no pussy blues", all must be said).






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Howlin' Wolf·'The Natchez Burning'