martes, 2 de julio de 2019

Zoe



Zoë Lund (Nueva York,1962-París,1992) fue una modelo, músico y actriz conocida principalmente por ser la protagonista del debut de Abel Ferrara, 'Ms. 45' ('Ángel de Venganza', 1981), y guionista de la obra maestra del mismo director, 'Bad Lieutenant' ('Teniente Corrupto', 1992), donde también aparecía como camello del descontrolado policía interpretado por Harvey Keitel. Yonqui hedonista, inmersa desde joven en un ambiente rebelde y libertario y forjada en el cine experimental, con alguna participación esporádica en películas de videoclub, el guión de la segunda pareció orientar su dispersa vida hacia la escritura y preparaba otro proyecto cuando falleció de un infarto, al parecer debido al uso continuado de cocaína.
Zoë Lund (New York, 1962-Paris, 1992) was a model, musician, actress and screenwriter known for the main role in Abel Ferrara's debut, 'Ms. 45 '(1981), and writer of the director's masterpiece, 'Bad Lieutenant '(1992), where she also appeared as the dealer of the uncontrolled policeman played by Harvey Keitel. A hedonistic junkie, immersed since her teens in a rebellious and libertarian environment and forged in experimental cinema, with some sporadic participation in a couple of b-movies, the script of the second seemed to guide her scattered life towards writing and was preparing another project when she died of a heart attack due, it seems, to her continued use of cocaine.




Zoë & Keitel en una escena de 'Teniente Corrupto'

martes, 24 de febrero de 2015

Pasolini 2014



Muy criticada en su estreno, como suele ocurrir con todo el personalísimo cine de Abel Ferrara, que es de esos directores y tipos tan particulares que no deja indiferente, esta película recorre los ultímos días de vida del intelectual, escritor y cineasta Pier Paolo Pasolini, reflejando las aparentes contradicciones de su vida íntima y su obsesión con la muerte, además de algunas de sus reflexiones y proyectos inacabados.

Ahí va su última entrevista, que tiene un papel destacado en la película y en la que el poeta ya advertía entonces de los peligros de la alienación del individuo moderno entre otras cosas. Pasolini en estado puro:


"TODOS ESTAMOS EN PELIGRO"

Esta entrevista tuvo lugar el sábado 1 de noviembre, entre las 4 y las 6 de la tarde, pocas horas antes que Pasolini fuera asesinado. Quiero precisar que el título de la entrevista es suyo, no mío. De hecho, al término de la conversación que a menudo, como en otras ocasiones, nos ha sorprendido con convicciones y puntos de vista diferentes, le pregunté si quería dar un título a su entrevista. Se lo pensó un poco, dijo que no tenía importancia, cambió de tema, luego algo nos devolvió al argumento de fondo que aparece continuamente en las respuestas que siguen. «He aquí la semilla, el sentido de todo - dijo - Tú no sabes quién está pensando en matarte ahora. Pon este título, si quieres: “Porque estamos todos en peligro”».

Pasolini, en tus artículos y en tus escritos has dado muchas versiones de lo que detestas. Has abierto una lucha, solo, contra muchas cosas, instituciones, convicciones, personas, poderes. Para que sea menos complicado el discurso yo diré «la situación», y tu sabrás que quiero hablar de la escena en contra de la que, en general, te bates. Ahora te hago esta objeción. La «situación», con todos los males que tú dices, contiene todo lo que te permite ser Pasolini. Quieto decir: tuyo es el mérito y el talento. ¿Pero los instrumentos? Los instrumentos son de la «situación». Editorial, cine, organización, hasta los objetos. Pongamos que el tuyo sea un pensamiento mágico. Haces un gesto y todo desaparece. Todo eso que detestas. ¿Y tú? ¿Tú no te quedarías solo y sin medios? Quiero decir medios expresivos, quiero...
Sí, he entendido. Pero ese pensamiento mágico yo no sólo lo intento, sino que me lo creo. No en el sentido mediático. Sino porque sé que golpeando siempre sobre el mismo clavo puede hasta derribarse una casa. En pequeño, un buen ejemplo nos lo dan los radicales, cuatro gatos que consiguen remover la conciencia de un país (y tú sabes que no siempre estoy de acuerdo con ellos, pero precisamente ahora estoy a punto de salir para ir a su congreso). En grande, el ejemplo nos lo da la historia. El rechazo ha sido siempre un gesto esencial. Los santos, los ermitaños, pero también los intelectuales. Los pocos que han hecho la historia son aquellos que han dicho no, en absoluto los cortesanos y los ayudantes de los cardenales. El rechazo, para funcionar, debe ser grande, no pequeño, total, no sobre este o aquel punto, «absurdo», no de sentido común. Eichmann, amigo mío, tenía mucho sentido común. ¿Que le faltó? Le faltó decir no, antes, al principio, cuando lo que hacía era sólo administración rutinaria, burocracia. A lo mejor incluso habrá dicho a los amigos: a mí ese Himmler no me gusta mucho. Habrá murmurado, como se murmura en los editoriales, en los periódicos, en el amiguismo y en la televisión. O también se habrá rebelado porque este o aquel tren se paraba una vez al día para las necesidades y el pan y el agua de los deportados, cuando hubieran sido más funcionales o más económicas dos paradas. Pero nunca ha bloqueado la maquinaria. Entonces los problemas son tres. Cuál es, como dices tú, «la situación», y por qué se debería pararla o destruirla. Y cómo.

Eso es, describe “la situación”. Sabes perfectamente que tus intervenciones y tu lenguaje tienen un poco el efecto del sol que atraviesa el polvo. Es una imagen bella, pero se entiende poco.
Gracias por la imagen del sol, pero pretendo mucho menos. Pretendo que mires a tu alrededor y te des cuenta de la tragedia. ¿Cuál es la tragedia? La tragedia es que ya no somos seres humanos, somos extrañas locomotoras que chocan unas contra otras. Y nosotros, los intelectuales, cogemos el horario de los trenes del año pasado, o de hace diez años, y decimos: qué extraño, esos dos trenes no pasan por ahí, ¿cómo es que se han destrozado de esa manera? O el maquinista se ha vuelto loco o es un criminal aislado o se trata de un complot. El complot, sobre todo, nos hace delirar. Nos libera de todo el peso de enfrentarnos solos a la verdad. Qué bien si mientras nosotros estamos aquí charlando alguno en una taberna está haciendo planes para deshacerse de nosotros. Es fácil, es sencillo, es la resistencia. Perderemos algunos camaradas y después nos organizaremos y quitaremos de en medio a los otros, ¿no te parece? Yo sé que cuando da en televisión ¿Arde París? Todos están ante el televisor, con lágrimas en los ojos y unas ganas locas de que la historia se repita, bella, limpia (un efecto del tiempo es que “lava” las cosas, como las fachadas de las casas). Sencillo; yo aquí, tú allí. No hagamos bromas con la sangre, el dolor, la fatiga que la gente pagó entonces por “elegir”. Cuando estás con la cara aplastada contra aquel momento, aquel minuto de la historia, elegir es siempre una tragedia. Pero, admitámoslo, era más sencillo. El fascista de Salò, el nazi de las SS, el hombre normal, con la ayuda del valor y de la conciencia, consigue rechazarlo, incluso de su vida interior (que es donde empieza siempre la revolución). Pero ahora no. Uno se te viene encima vestido de amigo, es gentil, cortés, y “colabora” (pongamos que en la televisión), por ir tirando o porque no es un delito. El otro –o los otros, los grupos- te sale al encuentro o se te echa encima –con sus chantajes ideológicos, con sus sermones, sus prédicas, sus anatemas, y tú sientes que también son amenazas. Desfilan con banderas y consignas, pero ¿qué los separa del “poder”?

¿Qué es el poder, según tú, dónde está, dónde se encuentra, como lo sacas de su madriguera?
El poder es un sistema de educación que nos divide en subyugados y subyugadores. Pero cuidado. Un mismo sistema educativo que nos forma  a todos, desde las llamadas clases dirigentes hasta los pobres. Por eso todos quieren las mismas cosas y se portan de la misma manera. Si tengo en las manos un consejo de administración o una operación bursátil, los utilizo. Si no, una barra de hierro. Y cuando utilizo una barra de hierro hago uso de  mi violencia para obtener lo que quiero. ¿Por qué lo quiero? Porque me han dicho que es una virtud quererlo. Yo ejerzo mi derecho-virtud. Soy asesino y soy bueno.

Te han acusado de no distinguir política e ideológicamente, de haber perdido el sentido de la diferencia profunda que tiene que haber entre fascistas y no fascistas, por ejemplo entre los jóvenes.
Por eso te hablaba del horario ferroviario del año pasado. ¿Nunca has visto esas marionetas que hacen reír tanto a los niños porque tienen el cuerpo vuelto de una parte y la cabeza de la otra? Me parece que Totò hacía un truco parecido. Así veo yo la inmensa tropa de intelectuales, sociólogos, expertos y periodistas de las intenciones más nobles, las cosas suceden aquí y la cabeza mira hacia allá. No digo que no exista el fascismo. Digo: dejad de hablarme del mar mientras estamos en la montaña. Este es un paisaje distinto. Aquí existe el deseo de matar. Y este deseo nos ata como hermanos siniestros de un fracaso siniestro de todo un sistema social. También a mi me gustaría que todo se resolviese con aislar a la oveja negra. Yo también veo las ovejas negras. Veo muchas. Las veo todas. Este es el problema, ya se lo he dicho a Moravia: por la vida que llevo pago un precio... Es como uno que baja al infierno. Pero cuando vuelvo - si vuelvo - he visto otras cosas, más cosas. No digo que tengáis que creerme. Digo que tenéis que cambiar continuamente de discurso para no enfrentaros a la verdad.

¿Y cuál es la verdad?
Siento haber utilizado esta palabra. Quería decir «evidencia». Deja que ponga otra vez las cosas en orden. Primera tragedia: una educación común, obligatoria y equivocada que nos empuja todos a la competición por tenerlo todo a toda costa. A esta arena nos empuja como una extraña y oscura armada en la que unos tienen los cañones y otros tienen las barras de hierro. Entonces, una primera división, clásica, es «estar con los débiles». Pero yo digo que, en un cierto sentido, todos son los débiles, porque todos son victimas. Y todos son los culpables, porque todos están listos para el juego de la masacre. Con tal de tener. La educación recibida ha sido: tener, poseer, destruir.

Entonces deja que vuelva a la pregunta inicial. Tú, mágicamente anulas todo. Pero vives de los libros, y necesitas inteligencias que lean. Es decir, consumidores educados del producto intelectual. Tú haces cine y necesitas no sólo de grandes plateas disponibles (de hecho por lo general tienes mucho éxito popular, o sea eres «consumido» ávidamente por tu público) sino también de una gran maquinaria técnica, organizativa, industrial, que esta en medio. ¿Si quitas todo eso, con una especie de mágico monaquismo de tipo paleo-católico y neo-chino, qué te queda?
A mi me queda todo, o sea yo mismo, ser vivo, estar al mundo, ver, trabajar, comprender. Hay cientos de maneras de contar las historias, de escuchar las lenguas, de reproducir los dialectos, de hacer el teatro de los títeres. A los otros les queda mucho más. Pueden hacerme frente, cultos como yo o ignorantes como yo. El mundo se hace grande, todo pasa a ser nuestro y no tenemos que utilizar ni la Bolsa, ni el consejo de administración, ni la barra de hierro para depredarnos. Ves, en el mundo que muchos de nosotros soñábamos (repito: leer el horario de trenes del año anterior, pero en este caso podemos decir de muchos años antes) había el patrón infame con el sombrero de copa y los dólares que se le colaban de los bolsillos y la viuda demacrada que pedía justicia con sus niños. El buen mundo de Brecht, en suma.

Es como decir que tienes nostalgia de aquel mundo.
¡No! Tengo nostalgia de la gente pobre y verdadera que peleaba para derribar a aquel patrón sin convertirse en aquel patrón. Como estaban excluidos de todo, nadie los había colonizado. Yo tengo miedo de estos negros en revuelta, iguales al patrón, otros saqueadores que quieren todo a toda costa. Esta oscura obstinación en la violencia total no deja ver ya «de que signo eres». A cualquiera que lleven al hospital al final de su vida sea llevado moribundo al hospital le interesa más -si tiene todavía un soplo de vida - qué le dirán los médicos sobre sus posibilidades de vivir que qué le dirán los policías sobre la mecánica del delito. Date cuenta de que yo no hago ni un proceso de intenciones ni me interesa ya la cadena causa efecto, primero ellos, o primero él, o quién es el jefe-culpable. Me parece que hemos definido lo que tú llamas la «situación». Es como cuando en una ciudad llueve y se han atorado las alcantarillas. El agua sube, es un agua inocente, agua de lluvia, no tiene ni la furia del mar ni la maldad de las corrientes de un río. Mas, por la razón que sea no baja, sino que sube. Es la misma agua de lluvia de muchos poemitas infantiles y de las musiquillas del «cantando bajo la lluvia». Pero sube y te ahoga. Si hemos llegado a este punto yo digo: no perdamos todo el tiempo en poner una etiqueta aquí y otra allá. Veamos cómo se desatasca esta maldita bañera, antes que nos ahoguemos todos.

Y tú, por eso, quisieras que todos fuesen pastorcillos sin enseñanza obligatoria, ignorantes y felices.
Dicho así sería una estupidez. Pero la llamada  enseñanza obligatoria fabrica a la fuerza gladiadores desesperados. La masa se hace más grande, como la desesperación, como la rabia. Admitamos que yo haya tenido una salida de tono (aunque no lo creo). Decidme vosotros otra cosa. Se entiende que añoro la revolución pura y directa de la gente oprimida que tiene el único objetivo de hacerse libre y dueña de si misma. Se entiende que me imagino que pueda todavía llegar un momento así en la historia italiana y en la del mundo. Lo mejor de lo que pienso podrá hasta inspirarme uno de mis próximos poemas. Pero no lo que sé y lo que veo. Quiero decir con toda franqueza: yo bajo al infierno y sé cosas que no molestan la paz de otros. Pero prestad atención. El infierno está subiendo también entre vosotros. Es verdad que sueña con su uniforme y su justificación (a veces). Pero es también verdad que sus ganas, su necesidad de golpear con la barra de hierro, de agredir, de matar, es fuerte y es general. No será por mucho tiempo la experiencia privada y peligrosa de quien, cómo decirlo, ha tocado «la vida violenta». No os hagáis ilusiones. Y vosotros, con la escuela, la televisión, lo pacato de vuestros periódicos, vosotros sois los grandes conservadores de este orden horrendo basado en la idea de poseer y  en la idea de destruir. Dichosos vosotros que os quedáis tan felices cuando podéis poner sobre un crimen su buena etiqueta. A mi esta me parece otra de las muchas operaciones de la cultura de masa. Como no podemos impedir que pasen ciertas cosas, nos tranquilizamos encasillándolas.

Pero abolir tiene que decir a la fuerza crear, si no tú también eres un destructor. Los libros por ejemplo, ¿qué será de ellos? No quiero hacer el papel de quien se angustia más por la cultura que por la gente. Pero esta gente salvada, en tu visión de un mundo diferente, ya no puede ser primitiva (esta es una acusación frecuente que te hacen) y si no queremos utilizar la represión «más avanzada»...
Que me da escalofríos.

Si no queremos utilizar frases hechas, una indicación tiene sin embargo que existir. Por ejemplo, en la ciencia-ficción, como en el nazismo, se queman siempre los libros como gesto inicial de exterminio. Cerradas las escuelas, clausurada la televisión, ¿cómo animas tu belén?
Creo haberme ya explicado con Moravia. Cerrar, en mi lenguaje, quiere decir cambiar. Cambiar pero de modo tan drástico y desesperado como drástica y desesperada es la situación. Lo que impide un verdadero debate con Moravia, pero sobre todo con Firpo, por ejemplo, es que parecemos personas que no ven la misma escena, que no conocen la misma gente, que no escuchan las mismas voces. Para vosotros una cosa ocurre cuando es una crónica, hecha, maquetada, editada y titulada. ¿Pero qué hay debajo? Aquí falta el cirujano que tiene el coraje de examinar el tejido y de decir: señores, esto es cáncer, no una cosita benigna. ¿Qué es el cáncer? Es una cosa que cambia todas las células, que las hace crecer todas de forma enloquecida, fuera de cualquier lógica precedente. ¿Es un nostálgico el enfermo que sueña con la salud que tenía antes, aunque antes fuera un estúpido y un desgraciado? Antes del cáncer, digo. Es decir, antes de todo será necesario hacer no sólo un esfuerzo para tener la misma imagen. Yo oigo a los políticos con sus formulismos, todos los políticos, y me vuelvo loco. No saben de que país están hablando, están tan lejos como la luna. Y los literatos. Y los sociólogos. Y los expertos de todos tipo.

¿Por qué piensas que para ti ciertas cosas están más claras?
No quisiera hablar más de mí, quizás he hablado dicho incluso demasiado. Todos saben que yo mis experiencias las pago personalmente. Pero están también mis libros y mis películas. Quizás soy yo quien se equivoca. Pero sigo diciendo que estamos todos en peligro.

Pasolini, si ves la vida así -no se si aceptarás esta pregunta- ¿cómo piensas evitar el peligro y el riesgo?
(Se ha hecho tarde, Pasolini no ha encendido la luz y se hace difícil tomar apuntes. Miramos juntos los míos. Luego me pide que le deje las preguntas.)
Hay puntos que me parecen demasiado absolutos. Deja que lo piense, que los relea. Y dame tiempo para encontrar una conclusión. Tengo una cosa en mente para responder a tu pregunta. Para mi es más fácil escribir que hablar. Te dejo las notas que añada mañana por la mañana».


Al día siguiente, domingo, el cuerpo sin vida de Pier Paolo Pasolini estaba en el tanatorio de la policía de Roma.
    .

Texto de la entrevista de Furio Colombo a Pier Paolo Pasolini publicada en el suplemento “Tuttolibri” del periódico “La Stampa”del 8 de noviembre de 1975

Traducción de Andrea Perciaccante

[http://www.pasolini.net]





'Pasolini'
Italia 2014.
Interpretada por Willem Dafoe, Maria De Medeiros...
Escrita y dirigida por Abel Ferrara




yo te amo, ¡oh capital infame! Cortesanas,
bandidos: los frecuentes placeres que brindáis
a entenderlos no alcanzan los vulgares profanos.

Je t’aime, ô capitale infâme ! Courtisanes 
Et bandits, tels souvent vous offrez des plaisirs 
Que ne comprennent pas les vulgaires profanes.

Infamous City, I adore you! Courtesans 
 And bandits, you offer me such joys, 
The common herd can never understand.

Charles Baudelaire, 'Le Spleen De Paris'.

martes, 18 de noviembre de 2014

Abel Ferrara


Foto: Ward Ivan Rafik

"Mi abuelo vivió 96 años. Nació en una ciudad en las afueras de Salerno en el sur de Italia. Vino a Nueva York cuando tenía 20. Vivió en los Estados Unidos de los 20 a los 96, pero se trajo su cultura, se trajo su comida, se trajo su idioma, nunca habló una palabra de inglés. Mi padre y mis tíos crecieron en el Bronx. Fueron a la escuela, con 5 y 6 años, no hablaban una palabra de inglés. Mi abuelo tuvo 10 hijos, cuidó a dos huérfanos de la calle, y jamás habló una palabra de inglés. Mis tíos le compraron un televisor en 1947 o 48. Lo miró, le dió una vuelta observándolo, lo agarró y lo tiró por la ventana del segundo piso.""My grandfather lived to be 96 years old. He was born in a town outside of Salerno in Southern Italy. He came to New York when he was 20. He lived in the States from age 20 to 96, but he brought his culture with him, he brought his food with him, he brought his language with him, he never spoke a word of English. My father and my uncles were born in the Bronx. They went to school, 5, 6 years old, couldn't speak a word of English. My grandfather had 10 kids, raised two orphans off the street, and never spoke one word of English. My uncles bought him the first television set in 1947 or '48, right? He looked at it, he went around the back of it, he took that TV and threw it right out the second-floor window."

 "[...]Todo el mundo quiere hacer películas para presumir de hacer películas. Pero ponte en la hora 23 del decimonoveno día --sin parar, sin comer, sin beber, sin dinero, sin nada-- y entonces te das cuenta quién quiere hacer películas de verdad. Esa es la gente de la que hablas. [Harvey] Keitel es uno de ellos. ¿Sabes?, algunos de estos tipos han pasado por el ejército.""Everybody wants to make movies so they can talk about making movies. But get to the 23rd hour of the 19th day—no stopping, no food, no drinking, no money, no nothing—and then you see who wants to make movies. Those are the people that you are talking about. Keitel—he's there. You know, a lot of these guys were military guys. Ken Kelsch was in Special Forces. Keitel was a Marine."

"[Pasolini] puede que se suicidara. Esa pudo ser su última gran película: escenificar su propia muerte, un probable suicidio. Pero por otra parte, le da una lección al mundo diciendo: No me hablen de problemas sociales, ustedes están en su torre de marfil de sus universidades o su gobierno, yo estoy en las calles con los chicos. Estoy con el problema todas las noches. Él tenía que justificarse a sí mismo, pensando que ayudaba a los chavales, ¿lo pillas?. Por un lado está listo para mortificar, por otro se destroza. Es un comunista, pero al mismo tiempo les está pagando a estos chicos pobres a cambio de sexo. Perdona un momento. Hablas de la explotación de la clase obrera... Pero al mismo tiempo, ¿quién es el que tiene sus brazos alrededor del chico? Pero asistió a esos chicos de los suburbios y los convirtió en cineastas, actores. Es un asunto complejo.""[Pasolini] he might have committed suicide. That could've been the last great movie of his: setting up his own death, which is a suicide. But on the other hand, he's lecturing the world, saying, "Don't tell me about social problems. You're in your ivory tower of universities or government. I'm in the streets with these kids. I'm researching the problem every night." He's out to try to figure it all out, thinking he's going to help these cats, you dig? On one hand, he's ready to kill somebody; on the other hand, he breaks down. He's a Communist, but at the same time, he's paying poor kids for sex. Give me a break. You talk about exploitation of the working class . . . But at the same time, who's got his arm around the kid? Who's with him? He took those boys out of the ghetto and made them filmmakers, actors. It's a complex issue. He was also paying these kids to have sex with him."

"Dejame decirte algo. Esto es lo que pasa con la adicción a las drogas. Una persona cualquiera tiene un problema, intenta solucionarlo. La jodida cosa más simple del mundo, se te rompe el cordón del zapato, lo que sea. Pero no hay problemas para un adicto. Tienes un problema, lo evitas y el problema se hace mayor. Cuando el problema crece necesitas más de lo que sea que estás tomando para evitarlo. El problema crece, la adicción crece, el problema sigue creciendo, tomas más. Nunca resuelves los problemas a no ser que pares. ¿Ves? No lo puedes reemplazar con nada. Tienes que parar. Jesucristo pasó 40 días en el desierto. Curioso número, porque 40 días es lo que necesita el cuerpo para eliminar la heroína, cocaína o lo que sea.[...]""Let me tell you something: Here's the deal with drugs, man. A normal person has a problem, they try to solve it. Simplest fucking thing: You break your shoelaces, whatever. But there are no problems to an addict. You've got a problem, you avoid it, and then that problem gets bigger. Now that problem gets bigger, you need more of whatever you're taking to keep you from that problem. Now that problem gets bigger, your addiction gets bigger, that problem gets bigger, your intake gets bigger. That problem never gets solved unless you stop. You dig? You can't replace it with something. You got to stop. It took Jesus 40 days in the desert. Funny number, because it takes 40 days for heroin to get out of your body. Heroin, coke, whatever—40 days.[...]"

Abel Ferrara
[Interview Magazine]

domingo, 22 de junio de 2014

Los retratos del Hotel Chelsea | Tony Notarberardino

Chelsea Hotel Portraits | Tony Notarberardino


Abel Ferrara


Arthur C. Clarke


Bambi, Julie & Bunny Love


Bonnie The Showgirl


Debbie Harry


Dee Dee Ramone


Dirty Martini


Eve & Dallas Erl


Manuela & Franco


Rodrigo Sanakeman


Rose Wood


Sam Shepard


Stephen Baldwin


The Porcelain Twinz


El fotógrafo Tony Notarberardino, veterano y orgulloso residente del Hotel Chelsea de Nueva York antes de que nuevos intereses forzaran a cambiar la liberal política de gerencia con que su antiguo propietario regentaba esa legendaria institución de la bohemia, ha venido fotografiando en su habitación durante años algunos vecinos, visitantes o antiguos huéspedes para su serie Chelsea Hotel Portraits.

Photographer Tony Notarberardino, one veteran proud resident in New York's legendary Chelsea Hotel before new interests forced a change in the management liberal policy of that bohemian institution, photographed in his room for years some other neighbours, visitors or old residents for his Chelsea Hotel Portraits series.



EscuchaListen
▶Dana Gillespie·'Andy Warhol' (Bowie)
▶David Bowie·'Andy Warhol (acoustic 1997)'
▶The Vacant Lots·'Mad Mary Jones'
▶Dead Combo NYC·'You Don't Look So Good' (Video x Abel Ferrara)

viernes, 14 de enero de 2011

Chelsea On The Rocks






















































Imágenes de la película 'Chelsea On The Rocks', documental dirigido por Abel Ferrara ('El Funeral', 'Teniente Corrupto', 'El Rey De Nueva York', 'The Addiction'...) sobre los cambios que se avecinan en el legendario Hotel Chelsea de Nueva York. Su regente y co-propietario por largo tiempo, Stanley Bard, tenía una peculiar forma de llevar el negocio cobijando a todo tipo de artistas y personajes del underground y la bohemia con los que solía tener manga ancha y en algunos casos hacer arreglos puntuales cuando no podían pagar la renta. Los empresarios que ahora toman el control parecen pretender usar la fama internacional del edificio para convertirlo en un rentable alojamiento y negocio de lujo, lo que provoca irremediablemente la evacuación de muchos de los residentes de sus habitaciones y apartamentos (algunos de ellos lo son desde hace mucho tiempo, habiéndolo convertido en su hogar). El documental entrevista a algunos de esos habitantes, pasados o presentes, para constatar lo que parece el punto final a la época mítica de ese emplazamiento. Además fue interesante descubrir en esas entrevistas a otro residente, el fotógrafo Tony Notarberardino, que cuenta entre otras cosas cómo retrató a Dee Dee Ramone (músico de los Ramones que falleció en 2002) para un proyecto que espero con ganas, 'Chelsea Hotel Portraits'.
Para quien no conozca la historia del Hotel éste ha dado cobijo a personalidades como los escritores Thomas Wolfe, Allen Ginsberg, Arthur C. Clarke, Arthur Miller, Jack Kerouac, Sam Shepard o William S. Burroughs, el artista Robert Mapplethorpe y la cantante Patti Smith cuando ambos eran pareja, el dibujante de comics Robert Crumb, los actores Ethan Hawke o Dennis Hopper, los músicos Tom Waits, Marianne Faithfull, Dee Dee Ramone, Bob Dylan, los Grateful Dead, Nico, Ryan Adams, Jimi Hendrix, Janis Joplin o Leonard Cohen... La fugaz relación de Cohen y Joplin inspiró la famosa canción de éste 'Chelsea Hotel no. 2'. Otras canciones inspiradas o escritas en el Hotel son, por ejemplo, 'Leopard Skin Pill Box Hat' (probablemente dedicada a Edie Sedwick, chica Warhol y otra ilustre habitante del Hotel), 'Sara' o 'Sad Eyed Lady of the Lowlands' de Dylan, 'The Chelsea Hotel' de Graham Nash, 'Crow' de Jim Carroll, 'Chelsea Morning' de Joni Mitchell, 'Hotel Chelsea Nights' de Ryan Adams o 'Chelsea Girls' de Nico, ésta última relacionada con la película con el mismo título rodada en el Hotel e ideada en la Factory de Andy Warhol. En sus habitaciones fallecieron, entre otros, el alcoholizado poeta Dylan Thomas o la novia de Sid Vicious, bajista de los Sex Pistols, apuñalada cuando ambos se alojaban juntos en lo que permanece como uno de los más populares asesinatos sin resolver (representado en escenas de ficción con actores en esta película). Y su vestíbulo o el (también amenazado por la nueva situación) Restaurante español adyacente, 'El Quijote' (cuyo propietario es de Galicia), han visto desfilar a todo tipo de personajes de la cultura, desde Dalí a Marilyn Monroe.

Captures from 'Chelsea On The Rocks', a documentary film directed in 2008 by Abel Ferrara ('The Funeral ', 'Bad Lieutenant', 'King Of New York', 'The Addiction'...) about legendary Hotel Chelsea in New York. His regent and long-time co-owner, Stanley Bard, had a peculiar way to conduct that place sheltering upon empathy all kinds of underground artists and bohemians whom in some cases he would make specific arrangements with when they could not pay the rent. A new management taking control of the place seem interested on using the internationally renowned building to turn it into a profitable luxury accommodation business, which inevitably causes the evacuation of many residents from its rooms and apartments. The documentary consists basically in footage of interviews with some of those residents, past or present, in order to ascertain what looks like the end of a mythical era. It was quite interesting hearing and discovering in those interviews another resident, photographer Tony Notarberardino, who talks about how he got to take a portrait of, among others, Dee Dee Ramone (musician of the Ramones who died in 2002) that will finally be part of a project I wait impatiently for to have a look, 'Chelsea Hotel Portraits'.
For those who are not familiar with the story behind the Hotel it has given shelter to, among others, writers Thomas Wolfe, Allen Ginsberg, Arthur C. Clarke, Arthur Miller, Jack Kerouac, Sam Shepard or William S. Burroughs, artist Robert Mapplethorpe and singer Patti Smith when both were in love, cartoonist Robert Crumb, actors like Ethan Hawke or Dennis Hopper, musicians Tom Waits, Marianne Faithfull, Dee Dee Ramone, Bob Dylan, the Grateful Dead, Nico, Ryan Adams, Jimi Hendrix, Janis Joplin or Leonard Cohen... The fleet relationship among its walls between Cohen and Joplin inspired his famous song 'Chelsea Hotel no. 2'. Other songs inspired by or written in the Hotel are, for example, Dylan's 'Leopard Skin Pill Box Hat' (rumoured to be dedicated to Edie Sedwick, Warhol Star and who was living in the Hotel herself too), 'Sara' or 'Sad Eyed Lady of the Lowlands', Graham Nash's 'The Chelsea Hotel', Jim Carroll's 'Crow', Joni Mitchell's 'Chelsea Morning' or Nico's 'Chelsea Girls', the latter related to the movie with the same title shot in the Hotel and concieved in Andy Warhol's Factory. Among those who died in their rooms are the alcoholic poisoned poet Dylan Thomas or, in what is the most known case and remains an unsolved murder, Sid Vicious's girlfriend Nancy Spungen, stabbed when both punks were sharing a room there (represented in a fiction scene in this movie). And all kinds of cultural personalities were seen at its lobby or the (also threatened by the new situation) Spanish adjacent Restaurant, 'El Quixote' (owner from Galicia), from Dalí to Marilyn Monroe.



'Chelsea On The Rocks'
EE.UU. 2008
Dirigida por Abel Ferrara
Con Ethan Hawke, Dennis Hopper, Milos Forman, Robert Crumb, Stanley Bard, Tony Notarberardino...



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▶Alejandro Escovedo·'Chelsea Hotel 78'