jueves, 28 de noviembre de 2024

Haro Ibars


Eduardo (Haro Ibars) y Lirio, 1980. Foto: Alberto García-Alix


“PECADOS MÁS DULCES QUE UN ZAPATO DE RASO"

Avaricia de tus besos
Pereza de vivir sin ti
y la ira de sentirte lejos de mi.

Soberbia de Saberme
elegido por tu corazón
Humildad para reconocerte la mejor.

Son Pecados mas Dulces que merecen el perdón
son Pecados mas Dulces que un Zapato de Raso, mi Amor.

Envidia del sudor
que emana ardiente de ti
Gula para comer tu vientre satinado

Lujuria abrasadora
que me hace presagiar
la tristeza mas conmovedora si te vas.

Son Pecados mas Dulces que merecen el perdón
son Pecados más Dulces que un Zapato de Raso, mi Amor.

Avaricia de tus besos
Pereza de vivir sin ti
y la ira de sentirte lejos de mi.



EL MUCHACHO ELÉCTRICO

Para Eugenio, Jaime y Fernando, en
un albor de inventos sonoros.


ciertas formas de bar caliente diorama
siempre avanzamos en círculos polifonía estrecha
Madrid se estremece como un animalito
es agua Asesinado el Muchacho Eléctrico en cualquier parte
sólo queda lo gris lo submarino
infinitos gaseosos en torno al Bar Humano
bola contra bola de metal asesino
las glándulas generan
recuerdos como aquellos labios muertos Lotte Lenya
sonríe desde su viejo cliché
una estatua otra estatua y mil estatuas
o sombras o recuerdos luces y pulsaciones
de un astro en la ventana
y hay cuerpos muy calientes lo recuerdas
sin matriz así la mano blanda
se retuercen los pocos que están ahí copulan
mueren los ciegos en sus garitas transparentes
entrañas arrancadas y olor a niebla matinal sin sangre
bocas abiertas a las puertas de un solo
que no calienta más que mármoles
sus piernas milagro de leche y un libro abierto recuerda
él ya murió se lo dijimos es la cámara de torturas un lugar sombrío
junto al monte de Venus -verdad del rinoceronte
junglas de terciopelo- no no recuerdas nada
pero existe una línea directa tendrás pecho y vientre
crepúsculos de muchacho eléctrico una bandada de ojos oh qué lejos
nubes vendidas al mejor postor en los escaparates ciudadanos
es todo igual
y siempre habrá cerveza en tus cabellos



EN EL DESIERTO ÓPTICO

En el desierto óptico

...Incendiado transatlántico es
el juego de vivir en una bola
plácida y loca

...Cueva sin límites la pistola de mi amigo
no tiene ojos para verme ni caderas
vehículos del deseo
pero es ansia en visibles galerías de espuma
entre esferas sin tino Y en el desierto
mis cartas todas se han perdido
el cartero ha fallecido –vaga sin duda entre fantasmas de peces
por hirsutas cavidades
“susurro” o “flor de gtilo” le llamaban
las sirenas del cine en su espejo nativo
Y él no sabía esperar horas más dulces No sabía
vivir de noche y en un vaso

...–Y el dios de manos anchas y corazón sin dientes
se deja ver
bajo un cielo demasiado poblado
besó con lepra personal las heridas
que le esperaban amordazadas en fango

...No llevaba ropa el sol no llevaba ropa la luna
no llevaba ropa el desierto que fusiló mis cartas
en un rincón proteico
ni el círculo rosáceo que antes
recibió sus confesiones
a la sombra del falso beduíno

...Sonrisa que la gumía del Jeque Blanco corta
y que desflora el pez habitante de incendios
con reciprocidad amable se muerden los ojos las gacelas
para no gritar “mármol! mármol!”
para no decir su visión de unos amores
suntuosos



SEX FICTION

Ballenas perfumadas paseamos cruzando el hilo de la muerte
Los heridos parecen haber roto sus ataduras
y salimos tranquilos viejos planetas rotos
por paredes de noche hacia el barco que espera

Niños muertos cadáveres de sencillas sonrisa
Llueven plomo musitan palabras que son máscaras
Ponen gafas de niebla y de té
para ocultar el deseo que informa nuestras tardes y todas nuestras noches
Hierve el agua en sus teteras intentamos el sexo más nuevo
y dormimos en camas de siempre espacio yerto

Cocodrilo del aire mi viejo amigo el saurio
se oculta en todas las esquinas y sólo exhibe
su sonrisa en los pliegues

Por las calles vigilan enemigos de un tiempo que antes estaba vivo
y los templos dormidos se estremecen en brillos

Ametrallada la noche
se descubre sin horas
y engarza en los cuerpos



UNA EVOCACIÓN

¿Pero es que alguna vez nos hemos visto?
Llovían rombos creo sobre el monte más viejo
se escuchaban los gritos y los cantos
de los coches más rojos y las tardes más leves
Cuando en cegueras delicadas frías
(pavos de un agua triste o de un cadáver tenso)
creímos encontrarnos en los rabos del tiempo
Yo me inventaba un árbol donde ahorcarme
tú convertías el silencio en salmos
arquitectura helada de pasillos secretos
Y las palabras eran luces blancas
invención de fantasmas y vestigios
¿Pero es que alguna vez hemos estado
juntos en un desierto o en un cuento
en un bar luminoso y sin espectros?
Ahora ya no lo creo
pienso haber caminado como un zombi
por la empinada calle de las copas
(Como ya estamos muertos
los escaparates del espacio
las farolas que suaves aterrizan
no son más que recuerdos de este mundo
al que llamamos nuestro)
¿Pero es que alguna vez nos conocimos?
Las brujas intentaban alaridos/diamantes
para poner sus puntos y sus comas
en nuestro raro diálogo de muertos
Nada que hacer El polvo con el polvo
iba por avenidas de algodón
supongo que hoy reniegas del fantasma
que he sido siempre para ti –yo guardo
en un rincón sin sueños fotografías heladas
relámpagos de fresa en los espacios fríos
Y es que este sol ya no tiene sentido

domingo, 11 de agosto de 2024

Nika Turbiná




LAS NOVEDADES DEL DÍA (escrito a los siete años)

Espero
a que alguien
me pregunte
qué vi, con quién,
dónde estuve.
Entonces abro mi libro de novedades.
¿Quieren oír noticias?
Quién murió, quién se fue,
quién se quedó solo…
¿Podemos
simplemente quedarnos en silencio?
Observemos por la ventana
el último tranvía que pasa…
Me gusta mucho la casa adormecida.
Y cuando las novedades del día
se cubren de polvo.
Yo entiendo,
no es a mí a quien esperan.


Wikipedia | Jot Down | Editorial LLantén

viernes, 9 de agosto de 2024

Elizabeth Siddal


'Ophelia', John Everett Millais c. 1852.
Modelo: Elizabeth Siddal (1829-1896)

LA LUJURIA DE LOS OJOS

No rezo por el alma de mi Dama,
aunque antaño haya adorado su sonrisa;
Su destino final no me atormenta,
ni cuándo su belleza perderá su encanto.

Sólo me siento a los pies de mi Dama,
mirando fijo sus ojos salvajes,
sonriendo al pensar cómo mi amor huirá
cuando su radiante belleza muera.

No me atribulan las plegarias de mi Dama,
pues sordo yace nuestro Padre en el cielo.
Mi corazón late con alegre melodía
al sentir que su amor me ha sido otorgado.

Entonces, quién cerrará los ojos de mi Dama?
Quién doblará sus frágiles manos?
Alguien la asistirá cuando sus ojos lluevan,
mientras, silenciosa, camine hacia las Tierras Desconocidas?


AMOR MUERTO

Nunca llores por un amor muerto,
Ya que rara vez el amor es verdadero.
Él cambia sus ropas del rojo al azul,
Y del más brillante azul al rojo,
El amor ha nacido a una muerte prematura,
Y rara vez es sincero.

Entonces no ancles tu sonrisa
En su pálido rostro descarnado,
Para exhalar el más profundo de los suspiros.
Las palabras justas en labios sinceros
Pasarán, y sin dudas morirán;
Y tu estarás sola, mi querida,
Cuando se desaten los vientos invernales.

Nunca lamentes aquello que no puede ser,
Pues este Dios no regala dones.
Si el simple sueño del amor fuese cierto,
Entonces, dulzura, estaríamos en el Cielo,
Pero aquí sólo hay tierra, mi querida,
Donde el verdadero amor rara vez crece.


EL PASO DEL AMOR

Oh Dios, perdona que haya hundido mi vida
En un oscuro sueño de amor.
¿Las lágrimas de la angustia alguna vez
Lavarán la pasión de mi sangre?

El amor custodia mi corazón
En un canto de alegría,
Mi pulso tiembla con su melodía;
Mientras las frías ráfagas del invierno soplan
Sobre mi, como una dulce brisa de junio.

El amor flota sobre las brumas del amanecer,
Y descansa en los rayos del crepúsculo;
Él calmó el trueno de la tormenta
E iluminó todos mis sentidos.

El amor me sostiene a través del día,
Y en sueños me acompaña por las noches,
Ningún mal puede acechar mi vida,
Pues mi espíritu es ligero como las flores.

Oh Cielo, piedad por mi corazón inocente,
El paso del tiempo quebró ese placer diario,
El ídolo fue arrastrado por la corriente,
Destrozando para siempre mi santuario.


AL FINAL

Oh, Madre, abre la amplia ventana
Y deja que entre el día;
Oscuras se tornan las colinas
Y los pensamientos comienzan a nadar.

Madre querida, toma mi joven hijo,
(Ya que de tí he nacido)
Y cuida todos sus pequeños caminos
Hazlo sabio sobre tu falda.

Lava mis manos luctuosas
Y luego ata mis pies;
Mi cuerpo ya no puede descansar
Fuera de su sábana tortuosa.

Toma el brote de un árbol joven
Y verde hierba recién segada,
Déjalos sobre ésta lóbrega cama
Para que mi dolor no se sepa.

Encuentra tres bayas rojas
Y arráncalas del tallo,
Quémalos al canto del gallo
Para que mi alma no regrese.

Cuando caigan las gruesas lágrimas,
(Y caerán, Dios lo sabe)
Díle que que morí de un gran amor
Y que mi corazón ha muerto alegre.

Cuando el sol se haya puesto
Y la hierba ondule en tu regazo,
Arrástrame en el frágil ocaso
Y ocúltame entre las tumbas.


PERDIDO

Tocar el guante sobre su mano suave,
mirar la joya brillando en su anillo,
elevó mi corazón hacia un castillo
como la súbita canción de las aves.

Tocar su sombra sobre la hierba soleada,
quebrando su camino por el bosque oscuro,
llenó mi vida con un tembloroso orgullo,
lágrimas silenciosas en la tarde agotada.

Observé a las sombras reunirse en el olvido,
y sólo vivo para saber que lo he perdido,
pues se ha ido, perdido eternamente sin marcas,
como la tierna paloma que abandonó el arca.


AMOR Y ODIO

No abras tus labios, necio,
Ni vuelvas tu rostro hacia mí;
Te derribará la furia del cielo,
Y entonces sí, tuya será mi gracia.

Borra tu sombra de mi camino,
Y no derroches vanas plegarias;
El salvaje viento puede insinuarlas,
Más nunca le rogaré que te quedes conmigo.

Llévate esos falsos ojos oscuros,
No los demores sobre mi rostro;
Te amé con un amor grande, y ahora un gran odio,
Lúgubremente, ocupa su lugar.

Todos los cambios pasan como un sueño,
Yo no canto ni rezo;
Tú eres del árbol el veneno
Que se llevó mi vida lejos.


AGOTADA

Tus fuertes brazos me rodean,
Mi cabello se enamora de tus hombros;
Lentas palabras de consuelo caen sobre mi,
Sin embargo mi corazón no tiene descanso.

Porque sólo una cosa trémula queda de mí,
Que jamás podrá ser algo,
Salvo un pájaro de alas rotas
Huyendo en vano de ti.

No puedo darte el amor

Que ya no es mío, El amor que me golpeó y derribó
Sobre la nieve cegadora.

Sólo puedo darte un corazón herido
Y unos ojos agotados por el dolor,
Una boca perdida no puede sonreír,
Y tal vez ya nunca vuelva a reír.

Pero rodéame con tus brazos, amor,
Hasta que el sueño me arrebate;
Entonces déjame, no digas adiós,
Salvo si despierto, envuelta en llanto.


UN AÑO Y UN DÍA

Lentos días han pasado haciendo un año,
Lentas horas que hacen un día,
Desde que tomé a mi dulce primer amor
Y lo besé a la manera antigua;
Las verdes hojas acariciaron mis mejillas,
Querido Cristo, en este mes de mayo.

Reposo entre la erguida y húmeda hierba
Que se arquea encima de mi cabeza,
Cubriendo mi rostro perdido,
Cobijándome en ese lecho
Con ternura y amor,
Como la hierba sobre los muertos.

Oscuros espectros de un mal desconocido
Flotan sobre mi mente cansada;
Las informes visiones de mi vida
Pasan como un tren fantasmal;
Algunas corren por mis mejillas,
Penosas lágrimas que caen como rocío.

Una sombra descansa sobre la hierba
Y se posa a mis pies;
Un nuevo rostro aparece entre mis manos.
Querido Cristo, si pudiese llorar mi desdicha
Para que el silencio caiga sobre las hojas de estío
Mientras saludo a este nuevo rostro mío.

Sin embargo, no es sino la memoria
De algo que he visto
En un verano de ensueño,
Entre los verdes tallos pequeños:
El rostro de aquel dulce amor,
Que extraño y lejano parece.

El río siempre corre
Entre mis sábanas de césped,
Las voces de un millar de aves
Que cantan sobre mi cabeza,
Me traerán un triste sueño
Cuando este sueño triste haya muerto.

El silencio cae sobre mi corazón
Y agita todo su dolor.
Estiro mis brazos en el pasto largo
Y vuelvo a dormir,
Vacía de todo amor, de vida,
Como una espiga vencida.


AMOR SINCERO

Adiós, noble Richard,
Tierno y valiente;
De rodillas beso
El polvo de tu tumba.

Ruega por mí, Richard,
Yaciendo solo
Con manos sinceras,
Hechas de piedra blanca.

Pronto debo abandonar
Esta dulce marea del estío;
Otro aguarda reclamar
La presencia de su pálida novia.

Pronto retornaré hasta ti,
Sincero y valiente,
Cuando las hojas muertas
Vuelen sobre tu tumba.

Entonces me encontrarán
Cerca de tu rostro,
Obaservando o desvanecida,
Dormida o muerta.


UN BOSQUE SILENCIOSO

Oh, silencioso bosque, te atravieso
Con el corazón tan lleno de miseria
Por todas las voces que caen de los árboles,
Y las hierbas que rasgan mis piernas.

Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.

Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelada como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no sola.

¿Podrá Dios traer de vuelta aquel día,
En el que como dos figuras sombrías
Nos agitamos bajo las hojas tibias
En este silencioso bosque?


OTOÑO

Sobre su nueva y brillante tumba
Las hojas de otoño están cayendo,
Donde la hierba alta se inclina oyendo
El murmullo incesante de las olas.

Anciano otoño, estoy aquí
Con mis espigas en cada mano;
Pronuncia la palabra del olvido,
Sólo el reposo parece bueno para mi

Señor, ¿puedo venir?

La vida y la noche están cayendo de mí,
La muerte y el día se abren en mí,
Dondequiera que mis pasos vienen y se van,
La vida es un camino de piedra de la aflicción.
Señor, ¿tengo mucho tiempo para ir?

Los corazones santificados están siempre cerca de mí, los
ojos desalmados han dejado de animarme:

SEÑOR, ¿PUEDO IR A TÍ?

La vida y la juventud y el clima de verano
Para mi corazón no se puede reunir alegría.
Señor, ¡levántame del camino pedregoso de la vida!
Amados ojos largamente cerrados en el reloj de la muerte para mí:
La muerte santa me está esperando
- Señor, ¿puedo venir hoy?

Mi vida externa se siente triste y sigue
como lirios en una maleza congelada;
Estoy mirando hacia arriba al sol,
Señor, Señor, recordando mi perdida.
¡Señor, acuérdate de mí!

¿Cómo está en la tierra desconocida?
¿Los muertos vagan de la mano?
Dios, dame confianza en ti.

¿Apretamos las manos y el alboroto muertos
con una alegría interminable para siempre?
¿Los ángeles blancos y altos miran y miran a
lo largo de las orillas donde se doblan los lirios?
Señor, no sabemos cómo puede ser esto:
Buen Señor, ponemos nuestra fe en ti,
oh Dios, acuérdate de mí.

ÉL Y ELLA Y LOS TRES ÁNGELES

Las manos despiadadas la han arrancado
De uno que la amaba bien;
Los ángeles han nacido ella,
Cristo su dolor a contar.
Ella estará de pie para escuchar,
Ella estará de pie y cantará,
Hasta tres ángeles alados
El alma de su amante traerá.
Él y ella y los ángeles tres
Ante el rostro de Dios se levantará;
Allí orarán entre ellos
y cantarán a su diestra.


MUERTE PREMATURA

Oh, no te aflijas con tus amargas lágrimas
La vida que pasa rápido;
Las puertas del cielo se abrirán de par en par
Y me llevarán por fin.
Entonces siéntate mansamente a mi lado
Y observa cómo huye mi joven vida;
Entonces solemne paz de santa muerte
Venga rápidamente a ti.
Pero el amor verdadero, me busque en la multitud
de espíritus que flotan pasado,
Y tomaré thee por las manos
Y sé el thee mío en el último.


UNA MADERA SILENCIOSA

O madera silenciosa, te entro
Con un corazón tan lleno de miseria
Por todas las voces de los árboles
Y los helechos que se aferran a mis rodillas.
En tu sombra más oscura, déjame sentar
cuando los búhos grises que te rodean vuelen;
Te pediré un favor, para
que no desmaye ni muera ni desmayarme.
Mirando a través de la penumbra como un
Cuyo la vida y las esperanzas también se hacen,
Congelado como una cosa de piedra
Me siento en su sombra, pero no solo.
¿Puede Dios traer de vuelta el día en que nosotros dos estábamos
debajo de los árboles que se aferran en ese bosque oscuro?


IDO

Para tocar el guante sobre su tierna mano,
Para ver la joya brillar en su anillo,
Levanté mi corazón en una canción repentina
Como cuando los pájaros salvajes cantan.
Para tocar su sombra en la hierba soleada,
Para romper su camino a través de la madera oscura,
Llena toda mi vida con temblor y lágrimas
Y el silencio en que me encontraba
. Veo las sombras reunirse alrededor de mi corazón,
vivo para saber que se ha ido

Se fue para siempre, como la paloma tierna
Que dejó el Arca solo.

[Desperate Romantics]

jueves, 28 de marzo de 2024

Cristo de las farmacias


Sin título (Genet por Brasaï), 1980. David Wojnarowicz

Perdóname Señor
estaba muy solo
buscaba consuelo
soy yo, Señor

Cómo puedo ir tan ciego
abajo en la calle
la luz de neón eres tú, Señor

Perdóname Señor
sufrimos dolor
y nos dijo que
no das recetas, Señor

Usted no me ha visto
tú y yo somos Cristo
no quiero más pasión
Soy yo, Señor

San Cristo de las Farmacias
dígale al tendero
que me dé el veneno
o saque la cruz de la calle

'Cristo de les farmàcies' (Hospitalet del Llobregat, 1987)
Pepe Sales
'Canciones De Amor Y Droga'

jueves, 25 de noviembre de 2021

Un país en llamas



Sereias - O País a Arder (Oporto/Braga)
Lovers & Lollypops 2019
YouTube | Spotify | SoundCloud | Discogs
Pinehouse Concerts | Primeiro Ministro | FP25 | Anjo em Chamas

miércoles, 27 de octubre de 2021

Violeta



AHÍ AFUERA

Te advierto que ahí afuera ladran perros,
que un espejo mira helado tu cabeza.
No abras las ventanas, no las abras,
finjamos otra vez que aquí no hay luz,
que estamos muertos.
El humo, los cafés,
el nota que te trae de madrugada,
aquel colega que escapó,
este que viene a despertarte,
las caricias, el coraje,
las mañanas con Rimbaud...
¿Si lo que ayuda a vivir, lo verdadero,
apenas cuesta nada, por qué es tan alto
el precio de la vida?.

Violeta C. Rangel.
(Cosecha Roja)

[vía Radicales y marginales | Las otras...]

jueves, 4 de marzo de 2021

Cacaseno emponzoñado


Autorretrato de J.G.D.B. en Navas, 1956.


CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa.

Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.

Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo. ¡Si no fueses tan puta!

Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.

A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo.

Jaime Gil De Biedma (Poemas Póstumos, 1968)


>Voz de Jaime Gil De Biedma [Poesía en español]
>Conversando con Jaime Gil de Biedma
>Retrato del artista
>Cacaseno | RAE
El Columpio Asesino - Huir

viernes, 27 de marzo de 2020

En esta celda solitaria



*Álbum inspirado en las experiencias de Antonin Artaud con el peyote y la cultura indígena en México

In this solitary cell, Clouded with light, Sitting straight at his length, Burgeoning flame, A flower, Prinicipal within the hollow, The excrement of devine sorrow. In a room like any other, in a room like no other, In my twisted sheets, his hands are vines, Climbing unseen, warming shadows, Rituals unknown, and through him reborn. In the bright pavilion, Dawn is spreading, at the foot of the bed, a calming foot, White bars of light in the solitary cell, No film that flickers, no mirrors at all. La la la-la-la-la (repeated) In the comic stillness, with his hands folded, On this lovely morning, oh this lovely journey, Rituals, shadows, form reborn, circle the room, reborn through him. La la la-la-la-la (repeated) In the joyous, in the joyous, In the joyous dead of night, the slash of words, sons of the dead. The cross and the sword, the unholy mother Gather together in a room like any other. La la la-la-la-la (repeated) Hands like vines, climbs, climbs. Glorious twisting, hand-like staining. The dangling feet where he sits asleep, Where he sits asleep with his eyes wide open. Dead hands refined, dead hands refined, And the comic foot another step. One step, then another, past the green chair, Past an image of himself. Slowly, he goes from the room like any other, Toward the mountain, toward the mountain in Mexico. Where the the soul quakes, where the heart aches, in Mexico. Our sleeping ground, so scorned, adorned. One step, then another, from the solitary cell. In a room like any other, a man like no other, An ivry, where time warns, an ivry, where time, Where time warns, for time, time to go. An ivry, where time warns, time to go. Tick tock (repeated) La la la-la-la-la. (repeated) Time to go.
En esta celda solitaria, nublado por la luz, sentado enderezado a su altura, llama floreciente. Una flor prinicipal dentro del hueco, la excreción de la tristeza divina. En una habitación como cualquier otra, en una habitación como ninguna otra, en mis sábanas arrugadas, sus manos son enredaderas, trepan invisibles, sombras cálidas, rituales desconocidos, y a través de él renace. En el brillante pabellón, el atardecer se extiende, al pie de la cama, un pie relajante, barras blancas de luz en la celda solitaria, sin película parpadeante, sin espejos. En la cómica quietud, con las manos cruzadas, en esta hermosa mañana, oh este hermoso viaje, rituales, sombras, formas renacidas, rodean la habitación, renacen a través de él. En la placentera, en la placentera, en la placentera muerte de la noche, el filo de las palabras, hijos de los difuntos. La cruz y la espada y la madre impía se reúnen en una habitación como cualquier otra. Las manos como enredaderas. Trepa, trepa. Gloriosa torsión, mancha con forma de unas manos. Los pies colgantes donde se sienta dormido, donde se sienta dormido con los ojos bien abiertos. Las manos inertes refinadas, las manos inertes refinadas, y el cómico pie da otro paso. Un paso, luego otro, más allá de la silla verde, más allá de una imagen de sí mismo. Lentamente, él sale de la habitación como cualquier otro, hacia la montaña, hacia la montaña de México. Donde tiembla el alma, donde duele el corazón, en México. Nuestra tierra para dormir, tan despreciada, adornada. Un paso, luego otro, desde la celda solitaria. En una habitación como cualquier otra, un hombre como ningún otro, Una hiedra, donde el tiempo advierte, una hiedra, donde el tiempo, donde el tiempo advierte, el tiempo, tiempo de irse. Una hiedra, donde el tiempo advierte, es hora de irse. Tick ​​tock. Hora de irse.

jueves, 12 de marzo de 2020

Mil dolores pequeños


De la piel pa'dentro mando yo [Ep 7", 1995]


Mil dolores pequeños a veces me anonadan.
La noche me recoge fatigado y me abraza;
pero vuelvo, y aún vuelvo, y vuelvo todavía
violento y desnudo, joven con el día.

'Con Las Fuerzas Primeras', Gabriel Celaya

domingo, 26 de enero de 2020

Deseo de ser piel roja



"Si uno fuera de verdad un indio, siempre alerta, y encima del caballo galopante, angulado en el aire, vibrara una y otra vez sobre el suelo vibrante, hasta abandonar las espuelas, pues no harían falta las espuelas, hasta desechar las riendas, pues no harían falta las riendas, acaso vería ante sí el terreno como una pradera segada al raso, desaparecidas ya las crines y la cabeza del caballo."
Franz Kafka



Este poema en prosa, que parece expresar un anhelo de libertad salvaje y autosuficiente, fue escrito por Kafka (1883-1924) de un tirón en la noche del 22 al 23 de Septiembre de 1912 y apareció por primera vez en 1913 en la revista Arkadia. Puede encontrarse incluido en algunas ediciones de relatos de Kafka. Probablemente el título y/o su contenido han inspirado, entre otros, un poema de Panero, una película, un libro de Belén Gopegui y un ensayo de Miguel Morey.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Las grabaciones de una poeta post-punk

Post punk poet recordings


Kathy Acker. Foto: Marcia Resnick


>PennSound: Kathy Acker


[Wikipedia Es | En]

miércoles, 28 de febrero de 2018

Un poema ártico de Vicente Huidobro



NOCHE

Sobre la nieve se oye resbalar la noche
La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces

De una mirada encendí mi cigarro

Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío
              
En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos
Y el viento
 gime entre las alas de los pájaros

Las olas mecen el navío muerto

Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos


['Poemas  Árticos' (1918)]

martes, 9 de enero de 2018

Delicia insana



ALCOHOL

Claro nombre, mortal como el pecado
y la herida del corazón.
Agua de perdición.
Nombre de demonio.
Delicia insana.
Mal placer...
¡Alcohol!
Mentira, química, muerte.
Falso fuerte, dicha fea...
¡Maldito sea!

Manuel Machado, 'El Mal Poema'

viernes, 29 de diciembre de 2017

El poema póstumo por fax de Charles Bukowski




#1

oh, perdóname Por Quien Doblan Las Campanas
oh, perdóname Hombre que caminas sobre las aguas
oh, perdóname pequeña mujer envejecida que vivía en un zapato
oh, perdóname montaña que rugía a medianoche
oh, perdóname por el ruido anodino de la noche y el día y la muerte
oh, perdóname por la extinción de la bella pantera negra
oh, perdóname por todos los barcos naufragados y ejércitos derrotados,
este es mi primer POEMA POR FAX.
Es demasiado tarde:
Me han cazado.

"El 18 de febrero de 1994, Hank [apodo por el que se conocía a Bukowski] instaló una máquina de fax en su casa y me envió su primer mensaje de fax en la forma de ese poema. Estoy seguro de que visualizó el envío de futuras cartas y poemas por fax, pero tristemente falleció 18 días después.
Hice nueve fotocopias del fax, haciendo un total de diez, y las numeré y rubriqué. Durante los siguientes meses y años di copias a individuos que eran coleccionistas de Bukowski y clientes habituales de Black Sparrow. Creo que regalé la última hace más de 10 años.
Ese poema nunca se ha publicado ni se ha recogido en un libro".
John Martin (Black Sparrow Press), editor de Bukowski.

 
#1

oh, forgive me For Whom the Bell Tolls,
oh, forgive me Man who walked on water,
oh, forgive me little old woman who lived in a shoe,
oh, forgive me the mountain that roared at midnight,
oh, forgive me the dumb sounds of night and day and death,
oh, forgive me the death of the last beautiful panther,
oh, forgive me all the sunken ships and defeated armies,
this is my first FAX POEM.
It's too late:
I have been
smitten.

"On February 18, 1994 Hank had a fax machine installed at his home. He sent me his first fax message in the form of that poem. I'm sure he visualized sending me his future letters and poems via fax, but sadly 18 days later he was gone.
I ran off nine photocopies of the fax, for a total of ten, and numbered and initialed them. Over the next few months and years I gave copies to individuals who were Bukowski collectors and regular customers of Black Sparrow. I think I gave away the last one more than 10 years ago.
That poem has never been published and the poem has never been collected in a book."
John Martin (Black Sparrow Press).


domingo, 24 de septiembre de 2017

Norte-Sur




>Bernard Plossu & Juan Manuel Bonet: “Nord-Sud”
Galería José R. Ortega, Madrid, 2011.

Bernard Plossu es un fotógrafo francés con especial querencia por la fotografía íntima de viajes.
Juan Manuel Bonet es un poeta, erudito, crítico de Arte y Literatura, artista, comisario de exposiciones, agitador cultural, ex-director del IVAM y el Museo Reina Sofía y actual director del Instituto Cervantes.
Bernard Plossu is a French photographer with a work focused mainly on intimate travel images.
Juan Manuel Bonet is among other things a poet, Art and Literature critic, curator, ex-director of IVAM and MNCARS) and current Director of Instituto Cervantes.

lunes, 24 de julio de 2017

Apollinaire, Picasso y la Fotografía


Retrato de Apollinaire, 1910. Foto: Pablo Picasso


[...]Photographie tu es le champignon brun
De la forêt
Qu'est sa beauté
Les blancs y sont
Un clair de lune
Dans un jardin pacifique
Plein d'eaux vives et de jardiniers endiablés
Photographie tu es la fumée de l'ardeur
Qu'est sa beauté
Et il y a en toi
Photographie
Des tons alanguis
On y entend
Une mélopée
Photographie tu es l'ombre
Du Soleil
Qu'est sa beauté
[...]Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en tí
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.

'Photographie', Guillaume Apollinaire.

jueves, 23 de marzo de 2017

Vladimir y Lilia, la pasión infinita como carcoma

Vladimir and Lilya, a consuming devotion


Maiakovski de joven


Vladimir Maiakovski (1893-1930) es continuamente referenciado como poeta de la revolución bolchevique y el levantamiento proletario soviético. Abrazó la causa desde temprana edad, lo que le valió el encarcelamiento, donde abandonó la pintura y empezó a crear sus poemas, que fueron cantados fervorosamente por las milicias revolucionarias. Con la evolución de sus elegías fue, a pesar de no querer alejarse del lenguaje coloquial, pionero de un vanguardista futurismo ruso que más vale aclarar nada tiene que ver con el futurismo cuasi-fascista italiano. Además formó un productivo tándem publicitario con Ródchenko, se alió con los artistas más sobresalientes de su generación y se dedicó a promover personalmente la Revolución Rusa con devoción. Pero el motor de la mayoría de sus extraños y febriles poemas románticos (salvo breves excepciones protagonizadas por otras amantes ocasionales) fue la cineasta y musa Lilia Brik. Ella no quiso abandonar a su marido (el escritor experimental Osip Brik) pero, para escándalo de la sociedad rusa, iniciaron una relación que a la postre se suele asumir resultó devastadora para el poeta. Parece que su suicidio, que sucedió poco después de romper con su última amante, Verónica Polónskaya, tuvo que ver con la imposibilidad de vivir plenamente esa otra pasión constante por Lilia, algo que ella negaría, atribuyendo al poeta una personalidad reiteradamente suicida y temerosa de la decrepitud, características muy presentes en algunos de sus poemas. Paradójicamente su tercer marido sería el biógrafo de Maiakovski. Sea como fuere, fuera como fuese, el poema-nota de suicidio de Vladimir, destinado en su inicio a todos los afectados por su decisión, seguía clamando por el amor de Lilia.
Vladimir Mayakovsky is continually referred to as poet of the Bolshevik revolution and the Soviet proletarian uprising. He embraced the cause from an early age and spent time in prison because of it, where he abandoned painting and created his first poems, that were sung fervently by the revolutionary militias. With the evolution of his elegies, although he never wanted to lose touch with understandable language, became a pioneer of Russian futurism, nothing to do with the Italian quasi-fascist futurism. He also formed a publicity agency along artist Rodchenko, collaborated with the most outsatnding artists of his generation and promoted personally with devotion Russian Revolution. But the engine of his strange and feverish romantic poems (except a few dedicated to some occasional lovers) was the filmmaker and muse Lilya Brik. She refused to abandon her husband (avant-garde writer Osip Brik) but, to scandal of Russian society, they began a relationship usually assumed as finally devastating for the poet. It seems that his suicide, which happened shortly after breaking up with Verónica Polónskaya, his last lover, had much to do with the impossibility of living fully that passion for Lilya, something that she would constantly deny and blame on the poet's suicidal personality and fear of aging, both feelings appearing in some of his poems. Paradoxically her third husband would be the biographer of Mayakovsky. Be that as it may, Vladimir's poem-suicide note, wich was adressed in its start to everyone, still craved for Lilya's love.



Posado de Lilia para el famoso cartel de Ródchenko, 1924


Lilia en una portada de Ródchenko para Maiakovski, 1923


¡LILECHKA!

El humo del cigarrillo consumía el aire.
El cuarto parecía un capítulo
del "Infierno" de Kruchoni.
¿Recuerdas,
detrás de esta ventana,
por primera vez,
acaricié tus manos extasiado?
Hoy, sentado estoy,
y tengo el corazón aprisionado.
Pasarán los días,
y tal vez,
me echarás, insultándome.
Ya no entraré en el oscuro pasillo de tu casa,
con las manos temblando.
Saldré por fin,
y arrojaré mi cuerpo a la calle,
salvaje,
enloquecido,
desgarrándome desesperado.
No hace falta eso, querida,
mi buena amiga,
mejor despidámonos ahora.
Igual mi amor,
será una cadena que colgará siempre de ti, adonde vayas.
Déjame llorar en un último grito,
la amargura de mis quejas ofendidas.
Si a un buey lo matan de trabajo,
se echará a descansar sobre la hierba fresca.
Para mí,
más que tu amor, no me consuela nada.
Y tu amor ni con el llanto me otorga algún descanso.
Si el elefante busca reposo
se acostará solemne sobre la arena ardiente.
Para mí,
no hay otro sol más que tu amor,
aunque no sepa dónde estás, ni con quién.
Si así viviese atormentado el poeta,
cambiaría el dinero y la gloria por su amada,
mas para mí,
no hay sonido más alegre,
que el sonido de tu nombre amado.
Y no me arrojaré al abismo,
y no tomaré veneno,
y no podré apretar el gatillo en las sienes.
Para mí,
tu mirada,
tiene más fuerza y poder,
que el filo de cualquier navaja.
Mañana olvidarás,
que yo te he coronado,
que el alma florecida la he consumido de amor.
Y el carnaval agitado de los días vanos
hará que se pierdan las cuartillas de mis versos...
Acaso alguna vez mis páginas, cual hojas secas,
te obligarán a detenerte,
a respirar con avidez.

Déjame,
aunque más no sea,
alfombrar con mi última amargura,
tu paso que se aleja.

(26 de Mayo de 1916, Petrogrado)


A todos:
De mi muerte no se culpe a nadie, y, por favor, sin
comentarios. A los difuntos les molestan enormemente.
Mamá, hermanas, camaradas, perdonadme -- no es
un método (no se lo aconsejo a nadie), pero no tengo otra salida.
         Lilia, ámame.
Camarada gobierno: mi familia se compone de Lilia
Brick, mamá, mis hermanas y Verónica Vitóldovna
Polónskalasin.
Si les haces la vida soportable, gracias.
Envíen los versos sin terminar a los Brick. Ellos
sabrán descifrarlos.
Como se dice
                      el “incidente” ha terminado,
“la barca del amor
                                se estrelló contra la vida cotidiana”.
Estoy a mano con la vida
                                             y es inútil recordar.
dolores
              desgracias
                                 y ofensas recíprocas.
                                          Buena suerte a los que quedan.

(12 de Abril de 1930)


¡LILICHKA!

Tobacco smoke has consumed the air.
The room
is a chapter in Kruchenykh's inferno.
Remember -
beyond that window
in a frenzy
I first stroked your hands.
You sit here today
with an iron-clad heart.
Oone more day
you'll toss me out,
perhaps, cursing.
In the dim front hall my arm,
broken by trembling won't fit right away in my sleeve.
I'll run out,
throw my body into the street.
I'll rave,
wild,
lashed by despair.
Don't let it happen
my dear,
my darling,
let us part now.
After all
my love
is a heavy weight
hanging on you
no matter where you go.
Let me bellow a final cry
of bitter, wounded grievance.
If you drive a bull to exhaustion
he will run away,
lay himself down in the cold waters.
Besides your love
I have
no ocean
and your love won't grant even a tearful plea for rest.
When a tired elephant wants peace
he lies down regally in the firebound sand.
Besides your love
I have
no sun,
but I don't even know where you are and with whom.
If you tortured a poet like this,
he
would berate his beloved for money and fame,
but for me
no sound is joyous
but the sound of your beloved name.
I won't throw myself downstairs
or drink poison
nor can I put a gun to my head.
No blade
holds me transfixed
but your glance.
Tomorrow you'll forget
that I have crowned you,
that I burned my flowering soul with love,
and the whirling carnival of trivial days
will ruffle the pages of my books...
Would the dry leaves of my words
force you to a stop
gasping for air?

At least let me
pave with a parting endearment
your retreating path.


(26th of May 1916, Pretrograd)


To Everyone:
The fact that I die is no one's fault and, please, don't gossip. The deceased especially hate that.
Mama, sisters and comrades, forgive me--it's not the best way (I don't recommend it to others), but I have no other exit.
Lilia-love me.
My Comrade Government, my family is Lilia Brik, my mother, my sisters, and Veronica Vitoldovna Polonskaya.
If you can arrage a tolerable life for them-thanks.
Give my poems in progress to the Brik family, they will take care of them.
As they say-
"the final juicy incident is closed"
my beloved boat
is broken on the rocks of daily life.
I've paid my debts
and no longer need to count
pains I've suffered at the hands of others
The misfortunes
and the insults.
Good luck to those who remain


(12-4-1930) 

viernes, 2 de septiembre de 2016

Algunos poemas de Jim Carroll

Some of Jim Carroll's poems


Jim Carroll, San Francisco, 1979. Foto: Michael Zagaris



SIN TÍTULO

Somos una parte importante del aburrimiento
de principios de primavera planificando las compras
de montar por la Quinta Avenida en un autobús aterrado por Pascua.

pero aquí estamos de todos modos, sobreviviendo como una calle húmeda en Agosto
y vigilando a los otros mientras lo "hacemos", así
tú haces el Oeste por la Calle 8 y compras algo místico que ponerte
y yo simplemente meto las manos en mis bolsillos de pana
y silbo hasta Carter's a por el cartel que me prometió.

Me gusta la idea de dejarte por un rato
sabiendo que voy a verte de nuevo mientras los libros aburridos
W. H. Auden, y los horarios de las películas sostienen mi aislamiento
y al mismo tiempo mi mente se sustenta en la tuya así como a mi cuerpo
le gustaría apoyarse en tí en alguna estatua del Central Park
en la jaula del león en el Zoo del Bronx en una cama en Forest Hills en un
   autobús.

Llego a la Tercera Avenida, su tráfico azul, ya sabía que más tarde
o temprano y ahí estás tú en el viento de la Plaza Astor leyendo
un libro y respirando en el aire cada pocos segundos
                                                eres tan
consistente.

¿no es este día así como de confeti? trozos de carne cálida cosquilleando
mi cara en Saint Mark's Place y mi corazón latía como un negro
joven
mientras que la profundidad se aproxima por todas partes en el cielo y en tu
    tacto.


SIN ALAS

vida salvaje extinta entubada
arde al contacto

alas quejumbrosas deslizándose por las ventanas
como lágrimas de metacrilato... mire aquí:

arañas serpenteando en el techo del ático
como pelos púbicos

genitales de roedores chirrían en el cielo catedralicio

la pura lógica del motor de las masacres
el corazón corporativo

sangre de escualos irrumpiendo en la marea
en destellos como ofrenda de flores en manos púberes

dunas de pasto colgando de los ventiladores subterráneos

sangre refrigerada brotando como rosarios de
conductos frente al ojo cosmopolita

estampida de bisontes en trineos a motor

abortos de terneros carne fetal
en parrillas suburbiales

el hombre pinta cielos pantanosos de plomo,
sin alas... la cabeza entre las piernas

caniches acicalados soñando en el desván
anfiteatros en los abrigos de piel curtida de la madre


LOS ANARQUISTAS

Han venido para adorar el dictado,
llegando espontáneamente en parejas
sobre vagones rojos y negros, un sol inclinado hacia Francia,
la radio... un buitre ha escalado el lago.
la pendiente vigente hacia una mina de azufre...
acontecimientos separados, pero ya recurrentes.
fue una chica...
concebida para instigar la conquista. los animales
reptando para lamer sus dedos de porcelana
ella dudaba en acantilados de coníferas gruesas... su vanidad
ondeando como las banderas azuladas de los Estadios...
las gaviotas... café... ella decidió días antes
engatusar a los bronceados rostros proletarios
una vez hubieran perfeccionado el manifiesto, completarían
el plan de ataque añadiendo piernas... aunque breves
y con deformaciones evidentes en los tobillos
los árboles derribados sobre la torpeza muda
de la noche... apertura tropical de estrellas...
el tucán... desayuno. ella ha dado a luz un niño
anoche sobre los escalones del umbral. él escapó
sometido a la tensión de la predicción.
la gente se alarmó. sin maná,
observaron un carnaval de destellos sobre las colinas
una energía... pero nutriente escaso...
la gitana... ese era su esquema aparente
para eliminar los factores benevolentes,
estimular sin auxilio, mientras tanto
acumulando brazos para la flota... inocencia.
ella finalmente habló.
el día era obviamente un adelanto de la semana.
viento amarronado... pergamino arrojado al paisaje
alabando las quejas del dictado. la sintonía
allanaba el camino. banderas cayeron de las verdes aguas infectadas
sobre el cielo. esas cosas le fueron confiadas.
ella no tenía control sobre aquel papel, había
incontables sustancias, como insectos...
objetos sin el obsequio del desenlace.
millones de burbujas emergiendo del instrumento
musical. sólo la gitana lo vislumbraba.
lo superficial se convirtió en una mentira... ella se transformó en
una realidad... su hijo permaneció
inconsolablemente despierto... días
    días...
    días...


Jim Carroll es un poeta y roquero (The Jim Carroll Band), sus días de chapero yonqui adolescente conocidos por audiencias mayoritarias a través de la adaptación al cine de su novela autobiográfica de 1978 'The Basketball Diaries' (Scott Kalvert, 1995) en la que Leonardo Di Caprio le interpretaba.



UNTITLED

We are very much a part of the boredom
of early Spring of planning the days shopping
of riding down Fifth on a bus terrified by easter.

but here we are anyway, surviving like a wet street in August
and keeping our eye on each other as we “do it,” well
you do west on 8th St. and buy something mystical to wear
and I’ll simply tuck my hands into my corduroy pockets
and whistle over to Carter’s for the poster he promised me.

I like the idea of leaving you for a while
knowing I’ll see you again while boring books
W.H. Auden, and movie schedules sustain my isolation
and all the while my mind’s leaning on you like my body
would like to lean on you below some statue in Central Park
in the lion house at the Bronx Zoo on a bed in Forest Hills on a
   bus.

I reach 3rd avenue, its blue traffic, I knew I would sooner
or later and there you are in the wind of Astor Place reading
a book and breathing in the air every few seconds
                                                you’re so
consistent.

Isn’t the day so confetti-like? pieces of warm flesh tickling
my face on St. Mark’s Place and my heart pounding like a negro
youth
while depth is approaching everywhere in the sky and in your
    touch. 



WINGLESS

Wildlife falls extinct inside tubes
burning to the touch

moaning wings slide down my windows
like lucite tears . . . look here:

spiders somersault from attic ceiling
like pubic hairs

rat genitals scream across sky cathedrals

the pure logic of massacre strokes
the corporate heart

shark blood breaks aqua tides
in rushes like flowers offered up from young hands

horns of mountain sheep hang from subway fans

Airconditioned blood drips like rosaries from}
skyscraper to the cosmopolitan eye

do bison stomp snowmobile?

aborted calves drip fetus flesh
across barbecues uptown

man paints marsh skies with lead,
wingless . . . his head between his legs

finely clipped poodles dreaming in penthouse
amphitheatres across mother's molding furs.


THE ANARCHISTS

They have come to praise the dictator.
arriving spontaniously in pairs
of red and black wagons, a sun tilted over France,
the radio . . . a vulture had scaled the pond.
the current bent toward a sulfer mine . . .
seperate events, though reoccuring previously.
it was a girl . . .
conceived to approve their undertaking. the animals
crawled about licking her porcelain fingers
she hesitated, on burden's pine cliffs . . . her vains
fluttering like the blue flags of the stadium . . .
the gulls . . . coffee . . . she had decided days before
to beguile the ruddy proletariat faces
once they had perfected the manifesto, they would
complete the warlog adding legs . . . though short
and possessing abnormal features around the thighs
the trees stumbled over the unspeakable clumsiness
of night . . . tropical opening of stars . . .
the toucan . . . breakfast. she had delivered a son
that night on the exit steps. he espcaped
under the strain of foresight.
the peoples became alarmed. without manna,
they observed a carnival of gloss over the hill
an energy . . . though not able to nourish . . .
the gypsy . . . . . . . . this was her apparent scheme
to eliminate the benevolent factors,
stimulating helplessness, meanwhile
accumulating arms for the fleet . . . innocence.
she had finally spoken.
the day was obviously a forth of the week.
brown wind . . . parchment exhaling about the countryside
praising the dictator's accomplishment. the record
gave way. flags fell fron the temprid green waters
above the sky. these things were thrust upon her.
she had no control of the paper. there were
boundless substances, like insects . . .
objects without the gift of suicide.
millions of bubbles rising from the musical
instrument. gypsy alone understood.
the superficial became a lie . . . she became
a reality . . . her son remained
inexorably restless . . . days
    days . . .
    days . . .
 

Jim Carroll is a poet and rock artist (The Jim Carroll Band), his teenage junkie hustler days known to mainstream audiences through the film adaptation of his 1978 autobiographical novel 'The Basketball Diaries' (Scott Kalvert, 1995) with Leonardo Di Caprio in the main role.

domingo, 12 de junio de 2016

En el lecho


Lydia Lunch, 1976. Foto: David Baumbach


LETEO*
Lydia Lunch

Ven a mis brazos, cosa cruel y sombría
bestia indolente, ven a mis brazos otra vez
Porque quiero hundir los dedos en tu melena
Y permanecer largo tiempo sin recordar
Enterrarme en ti
Respirar tu perfume salvaje, sin remordimiento
Durante una hora más
Respirar de nuevo, como una flor en ruinas
Fragancia del amor que has manchado
Me abandono al sueño
Siento que en ese sueño cual muerte
Me despierto como era antes
Y en la lujuria sin vergüenza
Me resguardo con tu cuerpo, brillante y oscuro

Para ahogar mi dolor no hay abismo,
Sin embargo profundo, se compara con tu cama


LETHE
Lydia Lunch

Come to my arms, cruel and sullen thing
Indolent beast, come to my arms again
For I would plunge my fingers in your mane
And be a long time unremembering
Bury myself in you,
Breathe your wild perfume, remorselessly
For one more hour
Breathe again, as of a ruined flower
Fragrance of love you have defiled
I long to sleep,
I think that from a slumber like death,
I would awake as I once was
And lavish without shame
Caress upon your body, glowing and dark

to drown my sorrow there is no abyss,
however deep, that compares with your bed


Lydia Lunch, Matrikamantra (1997)


*En la mitología griega el Leteo era el río del olvido y, aunque no comparte etimología, de alguna forma curiosa el contexto de la letra parece emparentarla además, involuntariamente, con la palabra latina lectum (lecho) que a su vez proviene del término indo-europeo legh (estar echado, sedimentar) emparentada con el céltico lega (légamo, ciénaga) lo cual aún ahonda más, de nuevo involuntariamente, en el tema de la canción. La base rítmica de la canción es el 'Requiem Pour Un Con' de Serge Gainsbourg, aunque extrañamente recuerda al 'Justify My Love' que, según los créditos de esa canción, compuso Lenny Kravitz para Madonna ('The Immaculate Collection', 1990).

viernes, 13 de mayo de 2016

Apariciones y desapariciones de Remedios Varo | Octavio Paz




Con la misma violencia invisible del viento al dispersar las nubes pero con mayor delicadeza, como si pintase con la mirada y no con las manos, Remedios despeja la tela y sobre su superficie transparente acumula claridades.

En su lucha con la realidad, algunos pintores la violan o la cubren de signos, la hacen estallar o la entierran, la desuellan, la adoran o la niegan. Remedios la volatiliza: por su cuerpo, ya no circula sangre sino luz.

Pinta lentamente las rápidas apariciones.

Las apariencias son las sombras de los arquetipos: Remedios no inventa, recuerda. Sólo que esas apariencias no se parecen a nada ni a nadie.

Navegaciones en el interior de una piedra preciosa.

Pintura especulativa, pintura espejeante: no el mundo al revés, el revés del mundo.

El arte de la levitación: pérdida de la gravedad, pérdida de la seriedad. Remedios ríe, pero su risa resuena en otro mundo.

El espacio no es una extensión sino el imán de las Apariciones.

Cabellos de la mujer —cuerdas del harpa— cabellos del sol —cuerdas de la guitarra. El mundo visto como música: oí las líneas de Remedios.

El tema secreto de su obra: la consonancia —la paridad perdida.

Pinta, en la Aparición, la Desaparición. Raíces, follajes, rayos astrales, cabellos, pelos de la barba, espirales del sonido: hilos de muerte, hilos de vida, hilos de tiempo. La trama se teje y desteje: irreal lo que llamamos vida, irreal lo que llamamos muerte —sólo es real la tela Remedios antiparca.

Máquinas de la fantasía contra el furor mecánico, la fantasía maquinal.

No pinta el tiempo sino los instantes en que el tiempo reposa.

En su mundo de relojes parados oímos el fluir de las sustancias, la circulación de la sombra y la luz: el tiempo madura.

Nos sorprende porque pinta sorprendida.

Las formas buscan su forma, la forma busca su disolución.