
Eduardo (Haro Ibars) y Lirio, 1980. Foto: Alberto García-Alix
“PECADOS MÁS DULCES QUE UN ZAPATO DE RASO"
Avaricia de tus besos
Pereza de vivir sin ti
y la ira de sentirte lejos de mi.
Soberbia de Saberme
elegido por tu corazón
Humildad para reconocerte la mejor.
Son Pecados mas Dulces que merecen el perdón
son Pecados mas Dulces que un Zapato de Raso, mi Amor.
Envidia del sudor
que emana ardiente de ti
Gula para comer tu vientre satinado
Lujuria abrasadora
que me hace presagiar
la tristeza mas conmovedora si te vas.
Son Pecados mas Dulces que merecen el perdón
son Pecados más Dulces que un Zapato de Raso, mi Amor.
Avaricia de tus besos
Pereza de vivir sin ti
y la ira de sentirte lejos de mi.
EL MUCHACHO ELÉCTRICO
Para Eugenio, Jaime y Fernando, en
un albor de inventos sonoros.
ciertas formas de bar caliente diorama
siempre avanzamos en círculos polifonía estrecha
Madrid se estremece como un animalito
es agua Asesinado el Muchacho Eléctrico en cualquier parte
sólo queda lo gris lo submarino
infinitos gaseosos en torno al Bar Humano
bola contra bola de metal asesino
las glándulas generan
recuerdos como aquellos labios muertos Lotte Lenya
sonríe desde su viejo cliché
una estatua otra estatua y mil estatuas
o sombras o recuerdos luces y pulsaciones
de un astro en la ventana
y hay cuerpos muy calientes lo recuerdas
sin matriz así la mano blanda
se retuercen los pocos que están ahí copulan
mueren los ciegos en sus garitas transparentes
entrañas arrancadas y olor a niebla matinal sin sangre
bocas abiertas a las puertas de un solo
que no calienta más que mármoles
sus piernas milagro de leche y un libro abierto recuerda
él ya murió se lo dijimos es la cámara de torturas un lugar sombrío
junto al monte de Venus -verdad del rinoceronte
junglas de terciopelo- no no recuerdas nada
pero existe una línea directa tendrás pecho y vientre
crepúsculos de muchacho eléctrico una bandada de ojos oh qué lejos
nubes vendidas al mejor postor en los escaparates ciudadanos
es todo igual
y siempre habrá cerveza en tus cabellos
EN EL DESIERTO ÓPTICO
En el desierto óptico
...Incendiado transatlántico es
el juego de vivir en una bola
plácida y loca
...Cueva sin límites la pistola de mi amigo
no tiene ojos para verme ni caderas
vehículos del deseo
pero es ansia en visibles galerías de espuma
entre esferas sin tino Y en el desierto
mis cartas todas se han perdido
el cartero ha fallecido –vaga sin duda entre fantasmas de peces
por hirsutas cavidades
“susurro” o “flor de gtilo” le llamaban
las sirenas del cine en su espejo nativo
Y él no sabía esperar horas más dulces No sabía
vivir de noche y en un vaso
...–Y el dios de manos anchas y corazón sin dientes
se deja ver
bajo un cielo demasiado poblado
besó con lepra personal las heridas
que le esperaban amordazadas en fango
...No llevaba ropa el sol no llevaba ropa la luna
no llevaba ropa el desierto que fusiló mis cartas
en un rincón proteico
ni el círculo rosáceo que antes
recibió sus confesiones
a la sombra del falso beduíno
...Sonrisa que la gumía del Jeque Blanco corta
y que desflora el pez habitante de incendios
con reciprocidad amable se muerden los ojos las gacelas
para no gritar “mármol! mármol!”
para no decir su visión de unos amores
suntuosos
SEX FICTION
Ballenas perfumadas paseamos cruzando el hilo de la muerte
Los heridos parecen haber roto sus ataduras
y salimos tranquilos viejos planetas rotos
por paredes de noche hacia el barco que espera
Niños muertos cadáveres de sencillas sonrisa
Llueven plomo musitan palabras que son máscaras
Ponen gafas de niebla y de té
para ocultar el deseo que informa nuestras tardes y todas nuestras noches
Hierve el agua en sus teteras intentamos el sexo más nuevo
y dormimos en camas de siempre espacio yerto
Cocodrilo del aire mi viejo amigo el saurio
se oculta en todas las esquinas y sólo exhibe
su sonrisa en los pliegues
Por las calles vigilan enemigos de un tiempo que antes estaba vivo
y los templos dormidos se estremecen en brillos
Ametrallada la noche
se descubre sin horas
y engarza en los cuerpos
UNA EVOCACIÓN
¿Pero es que alguna vez nos hemos visto?
Llovían rombos creo sobre el monte más viejo
se escuchaban los gritos y los cantos
de los coches más rojos y las tardes más leves
Cuando en cegueras delicadas frías
(pavos de un agua triste o de un cadáver tenso)
creímos encontrarnos en los rabos del tiempo
Yo me inventaba un árbol donde ahorcarme
tú convertías el silencio en salmos
arquitectura helada de pasillos secretos
Y las palabras eran luces blancas
invención de fantasmas y vestigios
¿Pero es que alguna vez hemos estado
juntos en un desierto o en un cuento
en un bar luminoso y sin espectros?
Ahora ya no lo creo
pienso haber caminado como un zombi
por la empinada calle de las copas
(Como ya estamos muertos
los escaparates del espacio
las farolas que suaves aterrizan
no son más que recuerdos de este mundo
al que llamamos nuestro)
¿Pero es que alguna vez nos conocimos?
Las brujas intentaban alaridos/diamantes
para poner sus puntos y sus comas
en nuestro raro diálogo de muertos
Nada que hacer El polvo con el polvo
iba por avenidas de algodón
supongo que hoy reniegas del fantasma
que he sido siempre para ti –yo guardo
en un rincón sin sueños fotografías heladas
relámpagos de fresa en los espacios fríos
Y es que este sol ya no tiene sentido
jueves, 28 de noviembre de 2024
Haro Ibars
domingo, 11 de agosto de 2024
Nika Turbiná

LAS NOVEDADES DEL DÍA (escrito a los siete años)
Espero
a que alguien
me pregunte
qué vi, con quién,
dónde estuve.
Entonces abro mi libro de novedades.
¿Quieren oír noticias?
Quién murió, quién se fue,
quién se quedó solo…
¿Podemos
simplemente quedarnos en silencio?
Observemos por la ventana
el último tranvía que pasa…
Me gusta mucho la casa adormecida.
Y cuando las novedades del día
se cubren de polvo.
Yo entiendo,
no es a mí a quien esperan.
Wikipedia | Jot Down | Editorial LLantén
viernes, 9 de agosto de 2024
Elizabeth Siddal

'Ophelia', John Everett Millais c. 1852.
Modelo: Elizabeth Siddal (1829-1896)
LA LUJURIA DE LOS OJOS
No rezo por el alma de mi Dama,
aunque antaño haya adorado su sonrisa;
Su destino final no me atormenta,
ni cuándo su belleza perderá su encanto.
Sólo me siento a los pies de mi Dama,
mirando fijo sus ojos salvajes,
sonriendo al pensar cómo mi amor huirá
cuando su radiante belleza muera.
No me atribulan las plegarias de mi Dama,
pues sordo yace nuestro Padre en el cielo.
Mi corazón late con alegre melodía
al sentir que su amor me ha sido otorgado.
Entonces, quién cerrará los ojos de mi Dama?
Quién doblará sus frágiles manos?
Alguien la asistirá cuando sus ojos lluevan,
mientras, silenciosa, camine hacia las Tierras Desconocidas?
AMOR MUERTO
Nunca llores por un amor muerto,
Ya que rara vez el amor es verdadero.
Él cambia sus ropas del rojo al azul,
Y del más brillante azul al rojo,
El amor ha nacido a una muerte prematura,
Y rara vez es sincero.
Entonces no ancles tu sonrisa
En su pálido rostro descarnado,
Para exhalar el más profundo de los suspiros.
Las palabras justas en labios sinceros
Pasarán, y sin dudas morirán;
Y tu estarás sola, mi querida,
Cuando se desaten los vientos invernales.
Nunca lamentes aquello que no puede ser,
Pues este Dios no regala dones.
Si el simple sueño del amor fuese cierto,
Entonces, dulzura, estaríamos en el Cielo,
Pero aquí sólo hay tierra, mi querida,
Donde el verdadero amor rara vez crece.
EL PASO DEL AMOR
Oh Dios, perdona que haya hundido mi vida
En un oscuro sueño de amor.
¿Las lágrimas de la angustia alguna vez
Lavarán la pasión de mi sangre?
El amor custodia mi corazón
En un canto de alegría,
Mi pulso tiembla con su melodía;
Mientras las frías ráfagas del invierno soplan
Sobre mi, como una dulce brisa de junio.
El amor flota sobre las brumas del amanecer,
Y descansa en los rayos del crepúsculo;
Él calmó el trueno de la tormenta
E iluminó todos mis sentidos.
El amor me sostiene a través del día,
Y en sueños me acompaña por las noches,
Ningún mal puede acechar mi vida,
Pues mi espíritu es ligero como las flores.
Oh Cielo, piedad por mi corazón inocente,
El paso del tiempo quebró ese placer diario,
El ídolo fue arrastrado por la corriente,
Destrozando para siempre mi santuario.
AL FINAL
Oh, Madre, abre la amplia ventana
Y deja que entre el día;
Oscuras se tornan las colinas
Y los pensamientos comienzan a nadar.
Madre querida, toma mi joven hijo,
(Ya que de tí he nacido)
Y cuida todos sus pequeños caminos
Hazlo sabio sobre tu falda.
Lava mis manos luctuosas
Y luego ata mis pies;
Mi cuerpo ya no puede descansar
Fuera de su sábana tortuosa.
Toma el brote de un árbol joven
Y verde hierba recién segada,
Déjalos sobre ésta lóbrega cama
Para que mi dolor no se sepa.
Encuentra tres bayas rojas
Y arráncalas del tallo,
Quémalos al canto del gallo
Para que mi alma no regrese.
Cuando caigan las gruesas lágrimas,
(Y caerán, Dios lo sabe)
Díle que que morí de un gran amor
Y que mi corazón ha muerto alegre.
Cuando el sol se haya puesto
Y la hierba ondule en tu regazo,
Arrástrame en el frágil ocaso
Y ocúltame entre las tumbas.
PERDIDO
Tocar el guante sobre su mano suave,
mirar la joya brillando en su anillo,
elevó mi corazón hacia un castillo
como la súbita canción de las aves.
Tocar su sombra sobre la hierba soleada,
quebrando su camino por el bosque oscuro,
llenó mi vida con un tembloroso orgullo,
lágrimas silenciosas en la tarde agotada.
Observé a las sombras reunirse en el olvido,
y sólo vivo para saber que lo he perdido,
pues se ha ido, perdido eternamente sin marcas,
como la tierna paloma que abandonó el arca.
AMOR Y ODIO
No abras tus labios, necio,
Ni vuelvas tu rostro hacia mí;
Te derribará la furia del cielo,
Y entonces sí, tuya será mi gracia.
Borra tu sombra de mi camino,
Y no derroches vanas plegarias;
El salvaje viento puede insinuarlas,
Más nunca le rogaré que te quedes conmigo.
Llévate esos falsos ojos oscuros,
No los demores sobre mi rostro;
Te amé con un amor grande, y ahora un gran odio,
Lúgubremente, ocupa su lugar.
Todos los cambios pasan como un sueño,
Yo no canto ni rezo;
Tú eres del árbol el veneno
Que se llevó mi vida lejos.
AGOTADA
Tus fuertes brazos me rodean,
Mi cabello se enamora de tus hombros;
Lentas palabras de consuelo caen sobre mi,
Sin embargo mi corazón no tiene descanso.
Porque sólo una cosa trémula queda de mí,
Que jamás podrá ser algo,
Salvo un pájaro de alas rotas
Huyendo en vano de ti.
No puedo darte el amor
Que ya no es mío,
El amor que me golpeó y derribó
Sobre la nieve cegadora.
Sólo puedo darte un corazón herido
Y unos ojos agotados por el dolor,
Una boca perdida no puede sonreír,
Y tal vez ya nunca vuelva a reír.
Pero rodéame con tus brazos, amor,
Hasta que el sueño me arrebate;
Entonces déjame, no digas adiós,
Salvo si despierto, envuelta en llanto.
UN AÑO Y UN DÍA
Lentos días han pasado haciendo un año,
Lentas horas que hacen un día,
Desde que tomé a mi dulce primer amor
Y lo besé a la manera antigua;
Las verdes hojas acariciaron mis mejillas,
Querido Cristo, en este mes de mayo.
Reposo entre la erguida y húmeda hierba
Que se arquea encima de mi cabeza,
Cubriendo mi rostro perdido,
Cobijándome en ese lecho
Con ternura y amor,
Como la hierba sobre los muertos.
Oscuros espectros de un mal desconocido
Flotan sobre mi mente cansada;
Las informes visiones de mi vida
Pasan como un tren fantasmal;
Algunas corren por mis mejillas,
Penosas lágrimas que caen como rocío.
Una sombra descansa sobre la hierba
Y se posa a mis pies;
Un nuevo rostro aparece entre mis manos.
Querido Cristo, si pudiese llorar mi desdicha
Para que el silencio caiga sobre las hojas de estío
Mientras saludo a este nuevo rostro mío.
Sin embargo, no es sino la memoria
De algo que he visto
En un verano de ensueño,
Entre los verdes tallos pequeños:
El rostro de aquel dulce amor,
Que extraño y lejano parece.
El río siempre corre
Entre mis sábanas de césped,
Las voces de un millar de aves
Que cantan sobre mi cabeza,
Me traerán un triste sueño
Cuando este sueño triste haya muerto.
El silencio cae sobre mi corazón
Y agita todo su dolor.
Estiro mis brazos en el pasto largo
Y vuelvo a dormir,
Vacía de todo amor, de vida,
Como una espiga vencida.
AMOR SINCERO
Adiós, noble Richard,
Tierno y valiente;
De rodillas beso
El polvo de tu tumba.
Ruega por mí, Richard,
Yaciendo solo
Con manos sinceras,
Hechas de piedra blanca.
Pronto debo abandonar
Esta dulce marea del estío;
Otro aguarda reclamar
La presencia de su pálida novia.
Pronto retornaré hasta ti,
Sincero y valiente,
Cuando las hojas muertas
Vuelen sobre tu tumba.
Entonces me encontrarán
Cerca de tu rostro,
Obaservando o desvanecida,
Dormida o muerta.
UN BOSQUE SILENCIOSO
Oh, silencioso bosque, te atravieso
Con el corazón tan lleno de miseria
Por todas las voces que caen de los árboles,
Y las hierbas que rasgan mis piernas.
Deja que me siente en tu sombra más oscura,
Mientras los grises búhos vuelan sobre tí;
Allí he de rogar tu bendición:
No convertirme en una ilusión,
No desvanecerme en un lento letargo.
Escrutando a través de las penumbras,
Como alguien vacío de vida y esperanzas,
Congelada como una escultura de piedra,
Me siento en tu sombra, pero no sola.
¿Podrá Dios traer de vuelta aquel día,
En el que como dos figuras sombrías
Nos agitamos bajo las hojas tibias
En este silencioso bosque?
OTOÑO
Sobre su nueva y brillante tumba
Las hojas de otoño están cayendo,
Donde la hierba alta se inclina oyendo
El murmullo incesante de las olas.
Anciano otoño, estoy aquí
Con mis espigas en cada mano;
Pronuncia la palabra del olvido,
Sólo el reposo parece bueno para mi
Señor, ¿puedo venir?
La vida y la noche están cayendo de mí,
La muerte y el día se abren en mí,
Dondequiera que mis pasos vienen y se van,
La vida es un camino de piedra de la aflicción.
Señor, ¿tengo mucho tiempo para ir?
Los corazones santificados están siempre cerca de mí, los
ojos desalmados han dejado de animarme:
SEÑOR, ¿PUEDO IR A TÍ?
La vida y la juventud y el clima de verano
Para mi corazón no se puede reunir alegría.
Señor, ¡levántame del camino pedregoso de la vida!
Amados ojos largamente cerrados en el reloj de la muerte para mí:
La muerte santa me está esperando
-
Señor, ¿puedo venir hoy?
Mi vida externa se siente triste y sigue
como lirios en una maleza congelada;
Estoy mirando hacia arriba al sol,
Señor, Señor, recordando mi perdida.
¡Señor, acuérdate de mí!
¿Cómo está en la tierra desconocida?
¿Los muertos vagan de la mano?
Dios, dame confianza en ti.
¿Apretamos las manos y el alboroto muertos
con una alegría interminable para siempre?
¿Los ángeles blancos y altos miran y miran a
lo largo de las orillas donde se doblan los lirios?
Señor, no sabemos cómo puede ser esto:
Buen Señor, ponemos nuestra fe en ti,
oh Dios, acuérdate de mí.
ÉL Y ELLA Y LOS TRES ÁNGELES
Las manos despiadadas la han arrancado
De uno que la amaba bien;
Los ángeles han nacido ella,
Cristo su dolor a contar.
Ella estará de pie para escuchar,
Ella estará de pie y cantará,
Hasta tres ángeles alados
El alma de su amante traerá.
Él y ella y los ángeles tres
Ante el rostro de Dios se levantará;
Allí orarán entre ellos
y cantarán a su diestra.
MUERTE PREMATURA
Oh, no te aflijas con tus amargas lágrimas
La vida que pasa rápido;
Las puertas del cielo se abrirán de par en par
Y me llevarán por fin.
Entonces siéntate mansamente a mi lado
Y observa cómo huye mi joven vida;
Entonces solemne paz de santa muerte
Venga rápidamente a ti.
Pero el amor verdadero, me busque en la multitud
de espíritus que flotan pasado,
Y tomaré thee por las manos
Y sé el thee mío en el último.
UNA MADERA SILENCIOSA
O madera silenciosa, te entro
Con un corazón tan lleno de miseria
Por todas las voces de los árboles
Y los helechos que se aferran a mis rodillas.
En tu sombra más oscura, déjame sentar
cuando los búhos grises que te rodean vuelen;
Te pediré un favor, para
que no desmaye ni muera ni desmayarme.
Mirando a través de la penumbra como un
Cuyo la vida y las esperanzas también se hacen,
Congelado como una cosa de piedra
Me siento en su sombra, pero no solo.
¿Puede Dios traer de vuelta el día en que nosotros dos estábamos
debajo de los árboles que se aferran en ese bosque oscuro?
IDO
Para tocar el guante sobre su tierna mano,
Para ver la joya brillar en su anillo,
Levanté mi corazón en una canción repentina
Como cuando los pájaros salvajes cantan.
Para tocar su sombra en la hierba soleada,
Para romper su camino a través de la madera oscura,
Llena toda mi vida con temblor y lágrimas
Y el silencio en que me encontraba
.
Veo las sombras reunirse alrededor de mi corazón,
vivo para saber que se ha ido
Se fue para siempre, como la paloma tierna
Que dejó el Arca solo.
[Desperate Romantics]
jueves, 28 de marzo de 2024
Cristo de las farmacias

Sin título (Genet por Brasaï), 1980. David Wojnarowicz
Perdóname Señor
estaba muy solo
buscaba consuelo
soy yo, Señor
Cómo puedo ir tan ciego
abajo en la calle
la luz de neón eres tú, Señor
Perdóname Señor
sufrimos dolor
y nos dijo que
no das recetas, Señor
Usted no me ha visto
tú y yo somos Cristo
no quiero más pasión
Soy yo, Señor
San Cristo de las Farmacias
dígale al tendero
que me dé el veneno
o saque la cruz de la calle
'Cristo de les farmàcies' (Hospitalet del Llobregat, 1987)
Pepe Sales
'Canciones De Amor Y Droga'
jueves, 25 de noviembre de 2021
Un país en llamas

Sereias - O País a Arder (Oporto/Braga)
Lovers & Lollypops 2019
YouTube | Spotify | SoundCloud | Discogs
Pinehouse Concerts | Primeiro Ministro | FP25 | Anjo em Chamas
miércoles, 27 de octubre de 2021
Violeta

AHÍ AFUERA
Te advierto que ahí afuera ladran perros,
que un espejo mira helado tu cabeza.
No abras las ventanas, no las abras,
finjamos otra vez que aquí no hay luz,
que estamos muertos.
El humo, los cafés,
el nota que te trae de madrugada,
aquel colega que escapó,
este que viene a despertarte,
las caricias, el coraje,
las mañanas con Rimbaud...
¿Si lo que ayuda a vivir, lo verdadero,
apenas cuesta nada, por qué es tan alto
el precio de la vida?.
Violeta C. Rangel.
(Cosecha Roja)
[vía Radicales y marginales | Las otras...]
jueves, 4 de marzo de 2021
Cacaseno emponzoñado

Autorretrato de J.G.D.B. en Navas, 1956.
CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA
De qué sirve, quisiera yo saber, cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa.
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo
la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado
y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.
¡Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil
y que eres débil cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.
Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo.
Jaime Gil De Biedma (Poemas Póstumos, 1968)
>Voz de Jaime Gil De Biedma [Poesía en español]
>Conversando con Jaime Gil de Biedma
>Retrato del artista
>Cacaseno | RAE
▶El Columpio Asesino - Huir
viernes, 27 de marzo de 2020
En esta celda solitaria
jueves, 12 de marzo de 2020
Mil dolores pequeños

De la piel pa'dentro mando yo [Ep 7", 1995]
Mil dolores pequeños a veces me anonadan.
La noche me recoge fatigado y me abraza;
pero vuelvo, y aún vuelvo, y vuelvo todavía
violento y desnudo, joven con el día.
'Con Las Fuerzas Primeras', Gabriel Celaya
domingo, 26 de enero de 2020
Deseo de ser piel roja
Este poema en prosa, que parece expresar un anhelo de libertad salvaje y autosuficiente, fue escrito por Kafka (1883-1924) de un tirón en la noche del 22 al 23 de Septiembre de 1912 y apareció por primera vez en 1913 en la revista Arkadia. Puede encontrarse incluido en algunas ediciones de relatos de Kafka. Probablemente el título y/o su contenido han inspirado, entre otros, un poema de Panero, una película, un libro de Belén Gopegui y un ensayo de Miguel Morey.
miércoles, 12 de diciembre de 2018
Las grabaciones de una poeta post-punk
Post punk poet recordings
Kathy Acker. Foto: Marcia Resnick
>PennSound: Kathy Acker
[Wikipedia Es | En]
miércoles, 28 de febrero de 2018
Un poema ártico de Vicente Huidobro

NOCHE
Sobre la nieve se oye resbalar la noche
La canción caía de los árboles
Y tras la niebla daban voces
De una mirada encendí mi cigarro
Cada vez que abro los labios
Inundo de nubes el vacío
En el puerto
Los mástiles están llenos de nidos
Y el viento
gime entre las alas de los pájaros
Las olas mecen el navío muerto
Yo en la orilla silbando
Miro la estrella que humea entre mis dedos
['Poemas Árticos' (1918)]
martes, 9 de enero de 2018
Delicia insana

ALCOHOL
Claro nombre, mortal como el pecado
y la herida del corazón.
Agua de perdición.
Nombre de demonio.
Delicia insana.
Mal placer...
¡Alcohol!
Mentira, química, muerte.
Falso fuerte, dicha fea...
¡Maldito sea!
Manuel Machado, 'El Mal Poema'
viernes, 29 de diciembre de 2017
El poema póstumo por fax de Charles Bukowski
Ese poema nunca se ha publicado ni se ha recogido en un libro".
John Martin (Black Sparrow Press), editor de Bukowski.
domingo, 24 de septiembre de 2017
Norte-Sur

>Bernard Plossu & Juan Manuel Bonet: “Nord-Sud”
Galería José R. Ortega, Madrid, 2011.
Juan Manuel Bonet es un poeta, erudito, crítico de Arte y Literatura, artista, comisario de exposiciones, agitador cultural, ex-director del IVAM y el Museo Reina Sofía y actual director del Instituto Cervantes.
Bernard Plossu is a French photographer with a work focused mainly on intimate travel images.
Juan Manuel Bonet is among other things a poet, Art and Literature critic, curator, ex-director of IVAM and MNCARS) and current Director of Instituto Cervantes.
lunes, 24 de julio de 2017
Apollinaire, Picasso y la Fotografía

Retrato de Apollinaire, 1910. Foto: Pablo Picasso
[...]Photographie tu es le champignon brun
De la forêt
Qu'est sa beauté
Les blancs y sont
Un clair de lune
Dans un jardin pacifique
Plein d'eaux vives et de jardiniers endiablés
Photographie tu es la fumée de l'ardeur
Qu'est sa beauté
Et il y a en toi
Photographie
Des tons alanguis
On y entend
Une mélopée
Photographie tu es l'ombre
Du Soleil
Qu'est sa beauté
[...]Fotografía tú eres el hongo oscuro
De la selva
Que es su belleza
Los blancos ahí están
Claro de luna
En un jardín pacífico
Lleno de aguas vivas y de jardineros endiablados
Fotografía tú eres el humo del ardor
Que es su belleza
Y hay en tí
Fotografía
Lánguidos tonos
Donde se oye
Una melopea
Fotografía tú eres la sombra
Del Sol
Que es su belleza.
'Photographie', Guillaume Apollinaire.
jueves, 23 de marzo de 2017
Vladimir y Lilia, la pasión infinita como carcoma
Vladimir and Lilya, a consuming devotion

Maiakovski de joven

Posado de Lilia para el famoso cartel de Ródchenko, 1924

Lilia en una portada de Ródchenko para Maiakovski, 1923
¡LILECHKA!
El humo del cigarrillo consumía el aire.
El cuarto parecía un capítulo
del "Infierno" de Kruchoni.
¿Recuerdas,
detrás de esta ventana,
por primera vez,
acaricié tus manos extasiado?
Hoy, sentado estoy,
y tengo el corazón aprisionado.
Pasarán los días,
y tal vez,
me echarás, insultándome.
Ya no entraré en el oscuro pasillo de tu casa,
con las manos temblando.
Saldré por fin,
y arrojaré mi cuerpo a la calle,
salvaje,
enloquecido,
desgarrándome desesperado.
No hace falta eso, querida,
mi buena amiga,
mejor despidámonos ahora.
Igual mi amor,
será una cadena que colgará siempre de ti, adonde vayas.
Déjame llorar en un último grito,
la amargura de mis quejas ofendidas.
Si a un buey lo matan de trabajo,
se echará a descansar sobre la hierba fresca.
Para mí,
más que tu amor, no me consuela nada.
Y tu amor ni con el llanto me otorga algún descanso.
Si el elefante busca reposo
se acostará solemne sobre la arena ardiente.
Para mí,
no hay otro sol más que tu amor,
aunque no sepa dónde estás, ni con quién.
Si así viviese atormentado el poeta,
cambiaría el dinero y la gloria por su amada,
mas para mí,
no hay sonido más alegre,
que el sonido de tu nombre amado.
Y no me arrojaré al abismo,
y no tomaré veneno,
y no podré apretar el gatillo en las sienes.
Para mí,
tu mirada,
tiene más fuerza y poder,
que el filo de cualquier navaja.
Mañana olvidarás,
que yo te he coronado,
que el alma florecida la he consumido de amor.
Y el carnaval agitado de los días vanos
hará que se pierdan las cuartillas de mis versos...
Acaso alguna vez mis páginas, cual hojas secas,
te obligarán a detenerte,
a respirar con avidez.
Déjame,
aunque más no sea,
alfombrar con mi última amargura,
tu paso que se aleja.
(26 de Mayo de 1916, Petrogrado)
A todos:
De mi muerte no se culpe a nadie, y, por favor, sin
comentarios. A los difuntos les molestan enormemente.
Mamá, hermanas, camaradas, perdonadme -- no es
un método (no se lo aconsejo a nadie), pero no tengo otra salida.
Lilia, ámame.
Camarada gobierno: mi familia se compone de Lilia
Brick, mamá, mis hermanas y Verónica Vitóldovna
Polónskalasin.
Si les haces la vida soportable, gracias.
Envíen los versos sin terminar a los Brick. Ellos
sabrán descifrarlos.
Como se dice
el “incidente” ha terminado,
“la barca del amor
se estrelló contra la vida cotidiana”.
Estoy a mano con la vida
y es inútil recordar.
dolores
desgracias
y ofensas recíprocas.
Buena suerte a los que quedan.
(12 de Abril de 1930)
¡LILICHKA!
Tobacco smoke has consumed the air.
The room
is a chapter in Kruchenykh's inferno.
Remember -
beyond that window
in a frenzy
I first stroked your hands.
You sit here today
with an iron-clad heart.
Oone more day
you'll toss me out,
perhaps, cursing.
In the dim front hall my arm,
broken by trembling won't fit right away in my sleeve.
I'll run out,
throw my body into the street.
I'll rave,
wild,
lashed by despair.
Don't let it happen
my dear,
my darling,
let us part now.
After all
my love
is a heavy weight
hanging on you
no matter where you go.
Let me bellow a final cry
of bitter, wounded grievance.
If you drive a bull to exhaustion
he will run away,
lay himself down in the cold waters.
Besides your love
I have
no ocean
and your love won't grant even a tearful plea for rest.
When a tired elephant wants peace
he lies down regally in the firebound sand.
Besides your love
I have
no sun,
but I don't even know where you are and with whom.
If you tortured a poet like this,
he
would berate his beloved for money and fame,
but for me
no sound is joyous
but the sound of your beloved name.
I won't throw myself downstairs
or drink poison
nor can I put a gun to my head.
No blade
holds me transfixed
but your glance.
Tomorrow you'll forget
that I have crowned you,
that I burned my flowering soul with love,
and the whirling carnival of trivial days
will ruffle the pages of my books...
Would the dry leaves of my words
force you to a stop
gasping for air?
At least let me
pave with a parting endearment
your retreating path.
(26th of May 1916, Pretrograd)
To Everyone:
The fact that I die is no one's fault and, please, don't gossip. The deceased especially hate that.
Mama, sisters and comrades, forgive me--it's not the best way (I don't recommend it to others), but I have no other exit.
Lilia-love me.
My Comrade Government, my family is Lilia Brik, my mother, my sisters, and Veronica Vitoldovna Polonskaya.
If you can arrage a tolerable life for them-thanks.
Give my poems in progress to the Brik family, they will take care of them.
As they say-
"the final juicy incident is closed"
my beloved boat
is broken on the rocks of daily life.
I've paid my debts
and no longer need to count
pains I've suffered at the hands of others
The misfortunes
and the insults.
Good luck to those who remain
(12-4-1930)
viernes, 2 de septiembre de 2016
Algunos poemas de Jim Carroll
Some of Jim Carroll's poems

Jim Carroll, San Francisco, 1979. Foto: Michael Zagaris
SIN TÍTULO
Somos una parte importante del aburrimiento
de principios de primavera planificando las compras
de montar por la Quinta Avenida en un autobús aterrado por Pascua.
pero aquí estamos de todos modos, sobreviviendo como una calle húmeda en Agosto
y vigilando a los otros mientras lo "hacemos", así
tú haces el Oeste por la Calle 8 y compras algo místico que ponerte
y yo simplemente meto las manos en mis bolsillos de pana
y silbo hasta Carter's a por el cartel que me prometió.
Me gusta la idea de dejarte por un rato
sabiendo que voy a verte de nuevo mientras los libros aburridos
W. H. Auden, y los horarios de las películas sostienen mi aislamiento
y al mismo tiempo mi mente se sustenta en la tuya así como a mi cuerpo
le gustaría apoyarse en tí en alguna estatua del Central Park
en la jaula del león en el Zoo del Bronx en una cama en Forest Hills en un
autobús.
Llego a la Tercera Avenida, su tráfico azul, ya sabía que más tarde
o temprano y ahí estás tú en el viento de la Plaza Astor leyendo
un libro y respirando en el aire cada pocos segundos
eres tan
consistente.
¿no es este día así como de confeti? trozos de carne cálida cosquilleando
mi cara en Saint Mark's Place y mi corazón latía como un negro
joven
mientras que la profundidad se aproxima por todas partes en el cielo y en tu
tacto.
SIN ALAS
vida salvaje extinta entubada
arde al contacto
alas quejumbrosas deslizándose por las ventanas
como lágrimas de metacrilato... mire aquí:
arañas serpenteando en el techo del ático
como pelos púbicos
genitales de roedores chirrían en el cielo catedralicio
la pura lógica del motor de las masacres
el corazón corporativo
sangre de escualos irrumpiendo en la marea
en destellos como ofrenda de flores en manos púberes
dunas de pasto colgando de los ventiladores subterráneos
sangre refrigerada brotando como rosarios de
conductos frente al ojo cosmopolita
estampida de bisontes en trineos a motor
abortos de terneros carne fetal
en parrillas suburbiales
el hombre pinta cielos pantanosos de plomo,
sin alas... la cabeza entre las piernas
caniches acicalados soñando en el desván
anfiteatros en los abrigos de piel curtida de la madre
LOS ANARQUISTAS
Han venido para adorar el dictado,
llegando espontáneamente en parejas
sobre vagones rojos y negros, un sol inclinado hacia Francia,
la radio... un buitre ha escalado el lago.
la pendiente vigente hacia una mina de azufre...
acontecimientos separados, pero ya recurrentes.
fue una chica...
concebida para instigar la conquista. los animales
reptando para lamer sus dedos de porcelana
ella dudaba en acantilados de coníferas gruesas... su vanidad
ondeando como las banderas azuladas de los Estadios...
las gaviotas... café... ella decidió días antes
engatusar a los bronceados rostros proletarios
una vez hubieran perfeccionado el manifiesto, completarían
el plan de ataque añadiendo piernas... aunque breves
y con deformaciones evidentes en los tobillos
los árboles derribados sobre la torpeza muda
de la noche... apertura tropical de estrellas...
el tucán... desayuno. ella ha dado a luz un niño
anoche sobre los escalones del umbral. él escapó
sometido a la tensión de la predicción.
la gente se alarmó. sin maná,
observaron un carnaval de destellos sobre las colinas
una energía... pero nutriente escaso...
la gitana... ese era su esquema aparente
para eliminar los factores benevolentes,
estimular sin auxilio, mientras tanto
acumulando brazos para la flota... inocencia.
ella finalmente habló.
el día era obviamente un adelanto de la semana.
viento amarronado... pergamino arrojado al paisaje
alabando las quejas del dictado. la sintonía
allanaba el camino. banderas cayeron de las verdes aguas infectadas
sobre el cielo. esas cosas le fueron confiadas.
ella no tenía control sobre aquel papel, había
incontables sustancias, como insectos...
objetos sin el obsequio del desenlace.
millones de burbujas emergiendo del instrumento
musical. sólo la gitana lo vislumbraba.
lo superficial se convirtió en una mentira... ella se transformó en
una realidad... su hijo permaneció
inconsolablemente despierto... días
días...
días...
UNTITLED
We are very much a part of the boredom
of early Spring of planning the days shopping
of riding down Fifth on a bus terrified by easter.
but here we are anyway, surviving like a wet street in August
and keeping our eye on each other as we “do it,” well
you do west on 8th St. and buy something mystical to wear
and I’ll simply tuck my hands into my corduroy pockets
and whistle over to Carter’s for the poster he promised me.
I like the idea of leaving you for a while
knowing I’ll see you again while boring books
W.H. Auden, and movie schedules sustain my isolation
and all the while my mind’s leaning on you like my body
would like to lean on you below some statue in Central Park
in the lion house at the Bronx Zoo on a bed in Forest Hills on a
bus.
I reach 3rd avenue, its blue traffic, I knew I would sooner
or later and there you are in the wind of Astor Place reading
a book and breathing in the air every few seconds
you’re so
consistent.
Isn’t the day so confetti-like? pieces of warm flesh tickling
my face on St. Mark’s Place and my heart pounding like a negro
youth
while depth is approaching everywhere in the sky and in your
touch.
WINGLESS
Wildlife falls extinct inside tubes
burning to the touch
moaning wings slide down my windows
like lucite tears . . . look here:
spiders somersault from attic ceiling
like pubic hairs
rat genitals scream across sky cathedrals
the pure logic of massacre strokes
the corporate heart
shark blood breaks aqua tides
in rushes like flowers offered up from young hands
horns of mountain sheep hang from subway fans
Airconditioned blood drips like rosaries from}
skyscraper to the cosmopolitan eye
do bison stomp snowmobile?
aborted calves drip fetus flesh
across barbecues uptown
man paints marsh skies with lead,
wingless . . . his head between his legs
finely clipped poodles dreaming in penthouse
amphitheatres across mother's molding furs.
THE ANARCHISTS
They have come to praise the dictator.
arriving spontaniously in pairs
of red and black wagons, a sun tilted over France,
the radio . . . a vulture had scaled the pond.
the current bent toward a sulfer mine . . .
seperate events, though reoccuring previously.
it was a girl . . .
conceived to approve their undertaking. the animals
crawled about licking her porcelain fingers
she hesitated, on burden's pine cliffs . . . her vains
fluttering like the blue flags of the stadium . . .
the gulls . . . coffee . . . she had decided days before
to beguile the ruddy proletariat faces
once they had perfected the manifesto, they would
complete the warlog adding legs . . . though short
and possessing abnormal features around the thighs
the trees stumbled over the unspeakable clumsiness
of night . . . tropical opening of stars . . .
the toucan . . . breakfast. she had delivered a son
that night on the exit steps. he espcaped
under the strain of foresight.
the peoples became alarmed. without manna,
they observed a carnival of gloss over the hill
an energy . . . though not able to nourish . . .
the gypsy . . . . . . . . this was her apparent scheme
to eliminate the benevolent factors,
stimulating helplessness, meanwhile
accumulating arms for the fleet . . . innocence.
she had finally spoken.
the day was obviously a forth of the week.
brown wind . . . parchment exhaling about the countryside
praising the dictator's accomplishment. the record
gave way. flags fell fron the temprid green waters
above the sky. these things were thrust upon her.
she had no control of the paper. there were
boundless substances, like insects . . .
objects without the gift of suicide.
millions of bubbles rising from the musical
instrument. gypsy alone understood.
the superficial became a lie . . . she became
a reality . . . her son remained
inexorably restless . . . days
days . . .
days . . .
domingo, 12 de junio de 2016
En el lecho

Lydia Lunch, 1976. Foto: David Baumbach
LETEO*
Lydia Lunch
Ven a mis brazos, cosa cruel y sombría
bestia indolente, ven a mis brazos otra vez
Porque quiero hundir los dedos en tu melena
Y permanecer largo tiempo sin recordar
Enterrarme en ti
Respirar tu perfume salvaje, sin remordimiento
Durante una hora más
Respirar de nuevo, como una flor en ruinas
Fragancia del amor que has manchado
Me abandono al sueño
Siento que en ese sueño cual muerte
Me despierto como era antes
Y en la lujuria sin vergüenza
Me resguardo con tu cuerpo, brillante y oscuro
Para ahogar mi dolor no hay abismo,
Sin embargo profundo, se compara con tu cama
LETHE
Lydia Lunch
Come to my arms, cruel and sullen thing
Indolent beast, come to my arms again
For I would plunge my fingers in your mane
And be a long time unremembering
Bury myself in you,
Breathe your wild perfume, remorselessly
For one more hour
Breathe again, as of a ruined flower
Fragrance of love you have defiled
I long to sleep,
I think that from a slumber like death,
I would awake as I once was
And lavish without shame
Caress upon your body, glowing and dark
to drown my sorrow there is no abyss,
however deep, that compares with your bed
Lydia Lunch, Matrikamantra (1997)
viernes, 13 de mayo de 2016
Apariciones y desapariciones de Remedios Varo | Octavio Paz



