martes, 18 de diciembre de 2012

Anton Kusters: La Yakuza


Souichirou shows his Koi tattoo- 2009. Souichirou muestra sus tatuajes.


The three highest ranking bosses of the family - the Godfather in the centre - pose for a portrait during a traditional dinner at a restaurant in Kabukicho, Tokyo - 2009. Los tres jefes de Familia de mayor rango (el Padrino en el centro) posan para un retrato durante una cena en un Restaurante en Kabukicho, Tokio.


Souichirou leads the group of Odo family members that start the annual "go-around" in their burrough, Kabukicho. This is to "show" everyone in the streets that they control the neighborhood. UPDATE: After this particular go-around in 2009, the practice was been banned by the police; this is effectively the last image ever to be made of this practice - 2009. Souichirou encabeza el grupo de miembros de la familia que realiza el cortejo anual en el área de Kabukicho. Eso sirve para mostrar a todo el mundo en las calles que ellos controlan el vencindario. ACTUALIZACIÓN: Tras este desfile en 2009 la práctica fue prohibida por la policía; ésta es efectivamente la última imagen que se tiene de esa práctica.


Tattooed hands with a digit missing. A traditional Japanese tattoo, as used often by the Yakuza, Is a very old and time-consuming process of manually sticking a stick with at the point several sharp inked needles in the skin. This has to happen at a precise angle (depending on skin thickness) and at a precise speed (120/minute), and this is a skill that only traditional Japanese tattoo masters possess. The result is an intricacy, a color palette and a pattern which is not possible with the modern way of tattooing with a machine.Master Tattooist Hori Sensei invites you, he does not accept regular clients. With him, completing a traditional Japanese tattoo takes about 100 hours, can cost up to $10,000, and a schedule of daily or weekly visits needs to be made. As a client, you have only a little say in the design of the tattoo. Hori Sensei determines what is best for you after taking time to talk to you and to get to know you. Only a few traditional Japanese tattoo experts are still alive today in Japan. - 2009. Manos tatuadas con un meñique amputado. Los tatuajes tradicionales japoneses, muy usados en la Yakuza, se realizan con un proceso antiguo manual según el cual se introduce un palo con aguja tintada. La técnica requiere de un ángulo preciso para cada tipo de piel y una velocidad fija y es una técnica que sólo los más ancianos y experimentados tatuadores conocen. El resultado es intrincado, una paleta de colores y dibujos que no se pueden conseguir con las técnicas modernas de tatuaje. El Maestro tatuador Hori Sensei trabaja por invitación, no acepta clientes comunes. Completar un tauaje le lleva unas 100 horas y puede cobrar unos 10.000 dólares, con una agenda que requiere unas semanas para completar los tatuajes. Como cliente no se puede opinar mucho sobre el diseño del tatuaje. Hori Sensei determina lo que es mejor para el cliente después de conocerlo e indagar. Quedan pocos expertos del tatuaje tradicional en Japón.


Young Yakuza members having a drink - 2009. Miembros jóvenes de la Yakuza bebiendo.


In a covert training camp, young Yakuza recruits line up every morning at 5.00 a.m. on the beach to have a moment of meditation, led by master Samurai swordsman Nakata Sensei, before they start their daily training routine of close combat fighting, bodyguard training, and knife practice - 2009. En una concentración de entrenamiento, los jóvenes reclutas de la Yakuza se alinean cada día a las 5 de la mañana en la playa para meditar, dirigidos por el Maestro de la espada Nakata Sensei, antes de comenzar con su rutina diaria de entrenamiento de combate, aprendizaje como guardaespaldas y prácticas con cuchillo.


Family member shows his tattoo in honor of his boss Yoshikura - 2009. Un miembro de la familia muestra su tauaje en honor de su jefe Yoshikura.


Yamamoto Kaicho, the number two boss, lies still as master Tattooist Hori Sensei completes his full body tattoo. Completing a tattoo takes about 100 hours, and a schedule of daily or weekly visits with the tattoo sensei are made. This is the second time he is being tattooed over his whole body, after the removal of his first full body tattoo severl years before. Tattoos are made by hand in a traditional way, and only few experts still possess the skill to do so - 2009. Yamamoto Kaicho, el múmero dos, tumbado mientras el tatuador Hori Sensei completa su tatuaje de cuerpo entero. Completar un tatuaje puede llevar unas 100 horas, y una agenda de visitas diarias durante semanas. Esta es la segunda vez que se tatua el cuerpo completo después de haber eliminado su tatuaje de cuerpo entero unos años atrás. Los tatuajes son realizados a mano a la manera tradicional y sólo unos pocos expertos conocen la técnica.


A senior member of the Odo clan ostentatively shows his hand with missing digits on two fingers. To lend weight to his apology for a wrongdoing, one severs a digit from his own hand with a knife, while the person he is apologizing to watches, and subsequently offers the severed digit as a token of his apology. Nowadays, this is still commonplace within the Yakuza - 2009. Un miembro veterano del clan Odo muestra ostensiblemente su mano con dos dedos amputados. Para confirmar la honestidad de sus disculpas cuando algún trabajo sale mal el miembro se corta un dedo con su propio cuchillo mientras la persona ofendida le observa y seguidamente recibe la parte del dedo amputada como una ofrenda por la disculpa. Aún es una práctica común en la Yakuza.


An erotic danser picks up fake 2-dollar bills during a private dance with a Yakuza customer in a strip tease bar in Kabukicho, a bar which is controlled by the ODO family - 2010. Una bailarina erótica coge dos billetes falsos durante un pase privado con un cliente Yakuza en una bar de strip-tease en Kabuchio, un local controlado por la familia Odo.


Members of different families paying their respects at the funeral service for Miyamoto-san - 2010. Miembros de diferentes familias mostrando sus respetos en un funeral por Miyamoto-san.


Once every year, all high-ranking family bosses pay their respects at the graves of their forefathers who founded the ODO family many generations ago - 2011. Una vez al año todos los jefes de mayor rango se acercan a mostrar sus respetos a las tumbas de los fundadores de la familia Odo.




Anton Kusters pasó dos años de su vida (entre 2009 y 2011) retratando a una familia Yakuza de Tokio que le brindó acceso para captar algunos de sus ritos y rutinas tras contactar con ellos a través de un conocido de su hermano, residente en la ciudad. El trabajo ha sido publicado en un libro que ya va por la segunda edición.

Anton Kusters* spent two years of his life (from 2009 to 2011) portraying a Tokyo Yakuza family that gave him access to capture some of their rituals and routines after contacting them through a friend of his brother, who is a permanent resident in the city. The work has been published in a book now in its second edition.
*Watch him here speaking about the project